Se denomina plaza bursátil a puntos geográficos en los que puede encontrarse un mercado de valores de carácter oficial o centro de bolsa de valores. Su función principal es ser centro de la negociación con productos bursátiles entre las empresas y los agentes inversores y ahorradores.

En el origen del mercado bursátil, se comenzó a identificar como plazas bursátiles a aquellas ciudades en las que se encontraban sedes donde era posible llevar a cabo operaciones de compra y venta de títulos o la negociación con otros muchos activos financieros.

Gracias especialmente al desarrollo tecnológico y el exponencial avance de la economía en el ámbito electrónico la definición de plaza bursátil tradicional ha variado y ha pasado a incluir las redes como lugares importantes de negociación con activos.

Del mismo modo el fenómeno de la globalización y el desarrollo de una mayor economía global ha facilitado a nuevos sitios su acceso al primer nivel del mercado bursátil (con Estados Unidos y Europa a la cabeza), como ha ocurrido con los países orientales con China y Japón en las últimas décadas.

Principales plazas bursátiles del mundo

A nivel internacional existen distintos puntos de muy destacada relevancia en su papel como principales plazas bursátiles mundiales.

En la zona europea destacan especialmente las bolsas de Frankfurt, Londres, Paris, Milán, Madrid o Amsterdam. Por su parte, el mercado americano cuenta con la bolsa de Toronto y la de Chicago y Nueva York, probablemente la más importante del mundo actualmente, cuya relevancia a nivel global es clara al ser la de mayor valor en el mercado.

La bolsa chica de Honk Kong y la japonesa de Tokyo se han convertido con el paso del tiempo en dos puntos clave tanto en el desarrollo económico de Asia como mundialmente. Por último, en el continente de Oceanía destaca especialmente la bolsa de Sidney.

En España son considerados puntos de especial importancia en el mercado bursátil las bolsas oficiales de comercio de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao.