El pleno empleo es una situación en donde todos los individuos de un país, que están en condiciones de trabajar y que quieren hacerlo, se encuentran efectivamente trabajando ya sea como empleados de una empresa u organización o creando la suya propia. 

Cuando ocurre el pleno empleo, la demanda de trabajo se iguala a la oferta de modo que el mercado laboral se encuentra en perfecto equilibrio. Esto quiere decir que en un país con pleno empleo, todos los trabajadores que pertenecen a la población activa y buscan trabajo, lo encuentran. Sin embargo, como veremos más abajo, cuando existe pleno empleo sí que existen ciertas personas en desempleo, es lo que se conoce como desempleo friccional.

Características del pleno empleo

El concepto de pleno empleo es más bien teórico ya que es prácticamente imposible encontrar un caso en real en donde el desempleo sea exactamente cero. Lo anterior ocurre porque en la práctica el mercado laboral presenta muchas imperfecciones (asimetrías de información, regulaciones que afectan los incentivos de trabajadores y de las empresas, etc.).

A lo anterior se agrega el hecho de que el mercado laboral es dinámico y es normal que exista un cierto nivel de desempleo friccional ya que los trabajadores necesitan tiempo para encontrar el puesto de trabajo adecuado (buscar ofertas en sitios webs o periódicos, enviar sus datos, participar de entrevistas, etc). Esto es, existe la oferta y la demanda pero se demoran un poco en encontrar el equilibrio.

Por otra parte, constantemente existen cambios en la población activa con personas que entran o salen del mercado laboral por distintas razones tales como: enfermedad, otros intereses, irse a vivir a otro país, comenzar nuevos estudios, etc.)

También pueden existir cambios en los factores que determinan la demanda de trabajo de las empresas (cambios tecnológicos, cambios en las preferencias de los consumidores, etc.). Estos cambios pueden llevar a desempleo del tipo estructural en donde si bien existe demanda de trabajo, la oferta no cuenta con las habilidades deseadas.

Considerando lo anterior, muchas veces se considera que existe pleno empleo en un país cuando su tasa de desempleo se explica principalmente por desempleo de tipo friccional.

La meta del pleno empleo

Para un país alcanzar el pleno empleo es un objetivo deseable tanto por sus consecuencias económicas como sociales e incluso morales. No obstante existen visiones divergentes de cómo acercase a esta meta.

Por una parte, el Keynesianismo asegura que el Estado debe intervenir en épocas de crisis haciendo inversiones públicas que generen empleo y que ayuden a retomar la senda de crecimiento. El Keynesianismo no cree en el ajuste automático de la oferta y demanda de trabajo.

Por el contrario, la corriente del liberalismo señala que la mejor forma de alcanzar el pleno empleo es a través de la libre competencia. La intervención del Estado se limitaría a asegurar un marco jurídico confiable y estable para el desenvolvimiento de la iniciativa empresarial.

Cabe mencionar también que muchos países consideran que el trabajo es un derecho (más bien desde el punto de vista moral) y que el Estado debe incluir el pleno empleo como un objetivo prioritario.