El free rider o polizón es un individuo que recibe un beneficio por usar un bien o servicio pero evita pagar por él. Es la persona que crea el problema del polizón.

A los polizones también se les llama consumidores parásitos ya que bajo ciertas circunstancias consumen bienes y servicios financiados por otros mientras que ellos no pagan nada.

Los polizones se caracterizan porque no revelan sus preferencias ni tampoco cuanto están dispuestos a pagar por un bien o servicio ya que esperan que otros paguen por ellos.

El término polizón también se utiliza en la bolsa cuando un inversor compra acciones por un valor que sobrepasa la cantidad de dinero que tiene (sin utilizar apalancamiento financiero), es decir, se llama polizones a las personas que compran acciones pero después no pueden pagarlas.

Ejemplos de free riders o polizones

Cuando existen bienes públicos, como por ejemplo parques, fuerzas armadas, alumbrado público o policía, los free riders se aprovechan de que no es posible excluirlos del consumo y se niegan a pagar por ellos. Esto crea un problema de provisión ya que aunque muchos consumidores valoran los servicios que estos entregan, habrá quienes los utilicen pero no contribuyan a su financiación.

Dado lo anterior, la gran parte de los bienes públicos son proveídos por el gobierno y financiados por impuestos obligatorios aplicables a todos los consumidores.

Otro ejemplo de free riders ocurre cuando los vendedores hacen esfuerzos entregando información valiosa de los productos a los potenciales clientes. Así por ejemplo en el caso de productos más o menos complejos como ordenadores, teléfonos, etc. Este esfuerzo implica un costo ya que se requiere contratar vendedores capacitados, imprimir folletos, etc.

No obstante, una vez obtenida la información, el consumidor se dirige a la tienda de otro vendedor que no hace ningún esfuerzo por entregar información y por ende puede ofrecer precios más bajos. En este caso, estos distribuidores que no hacen esfuerzo de venta actúan como free riders ya que se aprovechan de los esfuerzos que han hecho otros y se quedan con los clientes.

Para evitar la existencia de free rider en este caso se pueden utilizar restricciones verticales tales como: precios mínimos de reventa o territorios exclusivos.