La prejubilación es un acuerdo entre una persona mayor y su empleador para finalizar el vínculo laboral antes de la edad legal de retiro. Esto, a cambio de una compensación económica por parte de la empresa. Es un tipo de contrato propio del sistema español.

Mediante la prejubilación, la compañía se compromete a realizar un abono periódico al trabajador. Esto, hasta que el individuo alcance la edad legal para oficializar su retiro ante las autoridades.

La renta ofrecida al empleado que se va a prejubilar es cercana a su ingreso actual, aunque usualmente menor. Nos referimos, por ejemplo, a un 80% del salario. Estos pagos incluyen las indemnizaciones propias del despido.

La prejubilación contempla además que la empresa cotice regularmente a la Seguridad Social por parte del trabajador. Esto, para garantizar que la persona no reciba una pensión menor a la esperada cuando llegue el momento oficial de su jubilación.

Diferencia entre prejubilación y otras modalidades de retiro

La prejubilación es diferente a la jubilación a anticipada porque no es un régimen legal, sino un pacto entre dos privados que no está regulado. Es decir, es un contrato que no está sujeto, por ejemplo, a una edad mínima.

Debemos diferenciar también aquella jubilación adelantada por motivos extraordinarios como invalidez o  enfermedad terminal. Estas circunstancias se manejan en función a una serie de normas establecidas por el Estado.

Ventajas y desventajas de la prejubilación

Una de las ventajas de la prejubilación es que permite finalizar la vida laboral de forma adelantada sin mayores perjuicios económicos. Ello, aunque el trabajador no cumpla los requisitos para una jubilación anticipada.

Cabe resaltar que el empleado recibirá una remuneración periódica por parte de la empresa hasta alcanzar la edad legal de retiro. Además, como mencionamos líneas arriba, se garantiza la continuidad de sus cotizaciones a la Seguridad Social.

De otro lado, para la empresa es ventajoso firmar estos convenios con el fin de renovar su personal. De esta forma, se podrán contratar profesionales mejor capacitados.

Sin embargo, debemos advertir como desventaja que la prejubilación no está regulada.  Entonces, no existe un ordenamiento jurídico claro sobre el cual el trabajador pueda basarse para pactar con su empleador. Todo dependerá de su capacidad de negociación.