El principio de devengo es una norma contable que establece que las transacciones o hechos económicos se registraren en el momento en que ocurren, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro.

El objetivo del principio de devengo es que las cuentas anuales de una empresa reflejen con claridad el patrimonio, la situación financiera y los resultados económicos conseguidos por ésta en ese periodo, imputando los gastos e ingresos al periodo en que las cuentas anuales se refieran y afecten al mismo, sin importar el momento de su cobro o pago.

Aunque una compañía tenga un ingreso o un gasto que todavía no se ha cobrado o pagado, la operación se tiene que contabilizar en el momento en que se hace y no cuando haya movimiento de dinero (no cuando se cobre o se pague). Es más, el principio de devengo asegura que en cada año contable, la empresa lleve a la cuenta de resultados (cuenta de pérdidas o ganancias) exclusivamente los gastos e ingresos que se correspondan con ese periodo.

En el caso de las subvenciones, hay que resaltar que cuando se concede una se produce el cobro monetario de la misma pero su imputación a la cuenta de resultados no se debe realizar hasta que esta subvención sea definitiva: cuando se cumplan los requisitos establecidos en la propia concesión de la misma.

Ejemplo del principio de devengo

Tomemos este ejemplo como muestra: en el mes de diciembre del año 2012, la compañía ZZ vende una flota de camiones, por lo que la venta se contabilizará en ese mismo año aunque el cliente pague al año siguiente. Fácil para llegar a este punto, pero vamos a complicar un poquito más la cuestión.

La misma empresa -la sociedad ZZ- contrata una agencia de publicidad para realizar una campaña de marketing. Dichos servicios se prestaron en el mes de noviembre del año 2012, fecha en la que emitió la correspondiente factura; sin embargo, el contrato suscrito entre la sociedad y la agencia de publicidad establece que el pago ha de efectuarse a los tres meses de la emisión de la factura, es decir, en el mes de febrero del ejercicio 2013.

Como hemos visto, el principio del devengo obliga a registrar las transacciones en función de la corriente real de bienes y servicios, con independencia del momento en que se produce el cobro o el pago de las mismas. En el ejemplo que nos ocupa, teniendo en cuenta que el servicio fue prestado y facturado en el ejercicio 2012, el registro contable debe producirse en el ejercicio 2012 y no en el momento del pago, en febrero del año 2013.