Los Principios de Contabilidad son normas de obligado cumplimiento sobre las que se fundamenta la contabilidad de una empresa.

Son una serie de pautas o ideas cuyo objetivo es que la contabilidad de las empresas sea uniforme y los estados financieros tengan una elaboración estándar. El objetivo es que las cuentas anuales estén formuladas con claridad y expresen la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa.

¿Cuáles son los principios de contabilidad en España?

Los Principios de Contabilidad se recogen en el apartado de Marco Conceptual de la Contabilidad en el Plan General Contable (PGC) español. Son los siguientes:

  • Empresa en funcionamiento

La contabilidad se desarrollará con normalidad considerando que la empresa continuará con su actividad en un futuro previsible. En el caso de existir indicios de liquidación y cierre, se deberán aplicar otras normas de valoración para reflejar este hecho.

Los ingresos y gastos se reconocerán en contabilidad en el momento de conocer el hecho económico, no en el momento del cobro/pago de la transacción.

  • Uniformidad

Se deben establecer y mantener en el tiempo los criterios de valoración. Por ejemplo, si una empresa decide utilizar el método del Precio Medio Ponderado para valorar sus existencias no podrá modificarlo constantemente al método de valoración FIFO con el fin de beneficiarse, excepto si se alteran los supuestos que motivaron la elección del primero método. En este caso deberán exponerse las circunstancias del cambio en la memoria.

  • Prudencia

En ocasiones de incertidumbre, el reflejo contable de un hecho económico se deberá estimar y valorar de forma prudente. Si al valorar un activo nos encontráramos ante dos escenarios razonables deberíamos ser prudentes y optar por la valoración inferior.

  • No compensación

No podrá compensarse contablemente un activo con un pasivo ni un ingreso con un gasto, ya que esto supondría una pérdida de información financiera y, por tanto, no reflejaría la imagen fiel.

Imaginemos una empresa con solo dos transacciones: un ingreso de 100 euros y un gasto de 50 euros. La cuenta de resultados debe reflejar estas dos partidas, y el beneficio de 50 euros. Si se incumpliera este principio, la cuenta de resultados reflejaría únicamente un ingreso de 50 euros (100 de ingreso menos 50 de gasto) sin ningún gasto, y el beneficio final también serían 50 euros.

  • Importancia relativa

Se permite no aplicar algunos de los principios anteriores si su impacto en la imagen fiel es poco significativo.

Por ejemplo, al registrar los gastos de formalización de un préstamo se deberían de imputar como menor importe de la deuda. No obstante, si estos gastos suponen una cantidad muy pequeña podríamos aplicar este principio y contabilizarlo directamente como un gasto.

¿Qué hacer cuando la aplicación de uno de los principios de contabilidad supone el incumplimiento de otro?

En este caso se deberá optar por aplicar aquel que ayude a reflejar la imagen fiel de los estados financieros.

¿Qué hacer cuando la aplicación de un principio no es suficiente para que las cuentas anuales expresen la imagen fiel?

Se deberá explicar en la memoria las causas que motivan esta casuística.

¿Qué hacer cuando la aplicación de un principio es incompatible con la imagen fiel que deben reflejar las cuentas anuales?

En este caso se deberá optar por no aplicar el principio contable. Se informará en la memoria las causas y el impacto sobre la situación de la empresa.