El propietario es aquella persona física o jurídica que ejerce la acción de propiedad o dominio de un activo. Es decir, ejerce posesión y control sobre un bien en particular.

La definición de propietario ha experimentado una evolución histórica a la vez que la ha ido experimentando el concepto de propiedad privada.

En el ámbito económico es habitual entender al propietario como la persona o compañía que posee o domina un bien (muebles, inmuebles, sociedades, empresas). Este dominio se traduce en la capacidad de tomar ciertas decisiones sobre su explotación económica, su mantenimiento, su cesión o venta. 

El marco legal que rige el ámbito de acción de un propietario varía según el país y la legalidad en los que este se encuentre.

El concepto de propietario frente al de gestor

Alternativamente un propietario no tiene por qué ejercer toda actividad relacionada con la propiedad, pues este poder puede ser cedido gracias a herramientas de propiedad industrial (en el caso de patentes tecnológicas, por ejemplo) o de contratos de alquiler.

En otras palabras, no necesariamente la propiedad de un activo supone que el propietario sea el gestor del mismo. En ese sentido, es importante para comprender el origen de este concepto la existencia de la nuda propiedad.

Otra forma habitual de propiedad es la que muestra el accionariado de una empresa, donde existen multitud de propietarios gracias a la compra y venta de acciones de la compañía.

Distintas clases de propietario

  • Atendiendo a su naturaleza: público o privado, dependiendo si se trata del estado o de personas o empresas privadas
  • Atendiendo a si comparte o no propiedad: colectiva o individual, como se ha mencionado anteriormente.
  • Atendiendo a su papel en la deriva del activo en propiedad: activo o pasivo, dependiendo de si el propietario interviene activamente o no en la toma de decisiones sobre el futuro del bien.