El proteccionismo es una política comercial establecida por un gobierno que tiene como finalidad proteger la industria nacional ante la competencia del extranjero con la aplicación de aranceles u cualquier otro tipo de restricción a la importación.

Proteccionismo aduanaDe esta manera, el proteccionismo supone un comercio internacional con impedimentos, al contrario de una situación de libre comercio o libre mercado. En situaciones de libre mercado es posible que la industria nacional se vea perjudicada, ya que a un país le podría resultar más barato comprar en el extranjero (importar un producto), que producirlo internamente. Esto tiene el riesgo de que la producción nacional de dicho bien acabe desapareciendo (y a su vez, los empleos relacionados con esta industria). Para que ello no ocurra, se pueden llevar a cabo medidas proteccionistas. Sin embargo, las medidas proteccionistas pueden perjudicar la competencia, provocando que los productos nacionales sean más caros y a veces, incluso de peor calidad.

El proteccionismo ha tenido diferentes momentos de auge y de decadencia a lo largo de la historia. Por lo general, en los periodos de crisis o de ralentización de la economía reaparecen las tentaciones proteccionistas. Ejemplo de ello son los años posteriores a la Gran depresión; momento en el que Estados Unidos aplicó el llamado arancel Smoot-Hawley, el cual elevaba los aranceles de los productos importados para disminuir los efectos de la depresión de 1929 dentro del país.

Argumentos a favor del proteccionismo

  • Argumento de la industria naciente: Protege a las nuevas industrias nacionales, que sin esta ayuda posiblemente no podrían comenzar a operar, ya que los costes en los que debería incurrir serían demasiado elevados. Esta protección se suele dar hasta que la industria sea lo suficientemente madura para poder competir en los mercados mundiales.
  • Fomenta la industrialización nacional y hace crecer el empleo nacional al aumentar la producción dentro del país.
  • Protección de industrias estratégicas para el país: Quizá un país quiere estar especializado en cierta industria ya que la considera estratégica y mediante el proteccionismo la protege.

Argumentos en contra del proteccionismo

  • Al limitar la entrada de productos extranjeros, las empresas nacionales podrían aprovechar esta situación para acaparar el mercado y aplicar una subida de precios excesiva.
  • Al fomentar el consumo de productos nacionales, hace que los consumidores compren productos que pueden ser de peor calidad o más caros que los que se podrían ofrecer si no hubiera proteccionismo.

Medidas proteccionistas más utilizadas

Existen muchos tipos de medidas para realizar políticas proteccionistas, estas son las más importantes:

  • Aranceles: se trata de un impuesto que se establece a todas las importaciones que entran en el país, y de este modo quedan encarecidas. También se pueden establecer aranaceles a las exportaciones, aunque es poco común.
  • Cuotas a la importación: Limitación cuantitativa del número de unidades que pueden ser importadas.
  • Subsidios a la exportación: El Gobierno paga a sus empresas para aumentar sus exportaciones.
  • Contenido mínimo doméstico: Un requerimiento de que una porcentaje del contenido de un producto debe ser nacional.
  • Restricciones voluntarias a la exportación: un país restringe la exportación de productos, sobre todo con la intención de evitar los aranceles o cuotas impuestas por el socio comercial.
  • Barreras no arancelarias o administrativas: Se intentan poner trabas técnicas, legales…que desincentiven la importación.

Ver todos los instrumentos de protección al comercio.

Ganadores y perdedores con medidas proteccionistas

  • Generalmente pierden en primer lugar los consumidores del país proteccionista: Ahora van a pagar un precio más alto que el que podrían ofrecer competidores extranjeros si no hubiese trabas a sus productos.
  • También pierden los fabricantes extranjeros, ya que se les limita y se les encarece la posibilidad de poner sus productos en el mercado protegido.
  • Por otro lado, ganan los fabricantes nacionales: Su industria queda protegida ante competidores extranjeros que podrían arrebatarles parte de su cuota de mercado.
  • El Estado también se ve favorecido en primera instancia, ya que el arancel es un impuesto cuya recaudación va directa a las arcas públicas.