Se conoce como selectiva al tipo de publicidad enfocada en determinadas audiencias o segmentos de mercado especialmente escogidas, atendiendo a distintas características. Edad, origen, intereses, nivel de renta o localización geográfica son algunas de las principales.  

La publicidad selectiva supone por tanto una especie de evolución del concepto clásico de la publicidad, abogando por la diferenciación de mercados y la especialización del mensaje publicitario a cada individuo.

En ese sentido, suele considerarse que este tipo de publicidad enfocada en un determinado target cuenta con un coste mayor. Esto sucede al ser necesario llevar a cabo una previa investigación de dichos segmento de audiencia para conocer sus gustos y costumbres y, posteriormente, crear contenidos adaptados sobre la compañía o marca a dar a conocer.

Al igual que ocurre con otros tipos de publicidad, la publicidad selectiva persigue el mayor impacto posible de los mensajes que se encarga de transmitir y, por lo tanto, mayores beneficios y ventajas para las empresas que recurren a sus métodos.

Características de la publicidad selectiva

La distinción generadas por las campañas publicitarias propias de la publicidad selectiva se puede basar en criterios de muy diverso tipo:

  • Diferenciación de segmentos de mercado por edad, sexo, intereses, profesiones, nivel de renta u origen geográfico
  • Ocupación de un determinado canal o medio: no es lo mismo la publicidad física en un espacio como los carteles de una universidad que en sitios web de bricolaje
  • Con el crecimiento del ámbito tecnológico experimenta actualmente de gran nivel de uso y utilidad, por su adaptabilidad a las nuevas herramientas
  • Pese a vivir en un mundo cada vez más globalizado, las empresas han descubierto que la sociedad actual es cada vez más distinguible según los criterios antes comentados y, por lo tanto, más accesibles con procesos de segmentación de marketing