Los ratios de liquidez miden la liquidez de una empresa, es decir, su habilidad para hacer frente a sus obligaciones financieras en el corto plazo.

Aunque todos ellos miden individualmente la liquidez de una empresa, es importante utilizarlos conjuntamente para realizar un buen análisis, ya que alguno puede estar sesgado debido a la forma en que está estructurada la empresa, es decir, si es una empresa que tiene un gran inventario o no. Empresas industriales por ejemplo van a tener un inventario mucho mayor que empresas dedicadas al sector servicios.

Todos los datos utilizados para calcularlos provienen del balance de situación, concretamente de los actives corriente y pasivo corriente, las partidas más líquidas del balance. Se consideran tres ratios fundamentales para medir la liquidez: el ratio de liquidez, el test ácido y el ratio de caja.

Ratios de liquidez

 

 

 

 

 

A la hora de calcular los ratios de liquidez, es importante realizar comparaciones con empresas del mismo sector y del mismo tamaño, ya que algunos sectores pueden tener tendencia a tener unos ratios más elevados que otros.

Aunque estos ratios son muy útiles para comprobar la liquidez de una empresa y son muy utilizados para el análisis empresarial, tienen varias limitaciones:

  • Al comparar entre empresas estamos limitados por las diferentes formas de contabilidad.
  • Diferencia entre sectores
  • La interpretación de los ratios requiere un profundo análisis.
  • Los datos del balance de situación miden la situación de una empresa en un momento determinado.