La regla de Talyor es una herramienta que sirve como guía para determinar el tipo de interés necesario para estabilizar la economía en el corto plazo manteniendo el crecimiento a largo plazo. Fue introducida por John Taylor en 1992.

Esta regla pretende medir el nivel necesario de los tipos de interés para lograr un equilibrio entre inflación y crecimiento económico. Cuando la inflación es muy alta los bancos centrales suelen aumentar los tipos de interés de corto plazo para contenerla, mientras que si el crecimiento económico es muy bajo o hay recesión, los bancos centrales reducen el tipo de interés para impulsar el crédito y el consumo. Taylor asume esa actuación por parte de los bancos centrales, y aunque no sea una norma escrita, la experiencia nos dice que sí se cumple.

La norma general que siguen los bancos centrales es aumentar los tipos de interés cuando la inflación está por encima del objetivo (2% en el BCE por ejemplo) y bajarlos cuando la inflación está bastante por debajo. La regla de Taylor en cambio, propone calibrar el tipo de interés siguiendo una media móvil para suavizar las fluctuaciones del tipo de interés y sus efectos en la economía.

Desde su creación, la regla de Taylor no solo ha servido como guía a los bancos centrales para calibrar los tipos de interés, sino también como guía de la oferta de dinero, dado que los tipos de interés y la oferta de dinero están ampliamente relacionados.

¿Cómo calcular los tipos de interés objetivo?

La regla de Taylor se basa en tres factores para calcular el nivel óptimo de tipo de interés. Estos tres factores son la diferencia entre la inflación esperada y objetivo, el PIB esperado y la tendencia a largo plazo y por último un tipo de interés neutral a corto plazo, consistente con el pleno empleo. Taylor recomienda utilizar la inflación de un año. La fórmula de la regla de Taylor es:

r = r* + [ 0.5 (PIBe – PIBt) + 0.5 (ie – it) ]

Donde:

r = tipo de interés objetivo
r* =  tipo de interés neutral (normalmente 2%)
PIBe = PIB esperado
PIBt = Tendencia del PIB a largo plazo

ie = tasa de inflación esperada
it= tasa de inflación neutral (normalmente 2%)

Ejemplo de la regla de Taylor

Supongamos que estamos ante una situación de crecimiento económico bajo comparado con lo esperado (1%), y a su vez la inflación está cercana a cero (0,5%). Donde:

r* =  tipo de interés neutral = 2%

PIBe = PIB esperado = 1%
PIBt = Tendencia del PIB a largo plazo = 3%

ie = tasa de inflación esperada = 0,5%
it= tasa de inflación neutral = 2%

r= 2% + [0.5*(0% – 2%) + 0.5*(6% – 2%)] = 2,5%

En el ejemplo podemos ver que si solo tuviéramos en cuenta el crecimiento económico, deberíamos bajar el tipo de interés para así impulsar la economía. Sin embargo, teniendo en cuenta que la inflación es del 6%, el banco central deberá aumentar los tipos de interés a 2,5% para controlar la inflación.

En inglés: Taylor rule