La remuneración es todo tipo de rendimiento y/o contrapartida que se ofrece como consecuencia de la prestación de un servicio o cesión de activos.

La remuneración puede ser vista como todo pago o contrapartida entre dos o más partes por la cesión de algún factor del que le es necesario, es decir, es el precio que una parte abona a otra por haberle prestado unos servicios o activos.

Generalmente, el término remuneración va asociado al del salario, es decir, al pago o nómina que se le ofrece a un empleado por parte de su empleador para ocupar una vacante y ofrecer su trabajo.

Sin embargo, también es posible hablar de términos de remuneración como aquellos beneficios que ofrece cualquier tipo de producto bancario (remuneración de un depósito, de un fondo, de una cuenta corriente….), o incluso en colaboraciones y acuerdos mercantiles (freelances), por lo que remunerar en el campo general son todos los pagos o rendimientos obtenidos por una persona que cede sus competencias, experiencias o activos (dinero, casa,…).

Tipos de remuneración

En los acuerdos salariales, la remuneración es todo beneficio o mejora que pueda percibir un empleado por parte de la entidad pagadora, esto es, que la remuneración no se compone exclusivamente de una nómina mensual, sino que puede venir definida por diversos tipos de beneficios:

  • Rendimiento salarial: es aquella compuesta por el salario y sus componentes, incluidos las dietas y cheques.
  • Remunerar en especie: son todos aquellos beneficios sociales que un empleado puede disfrutar a cargo de la empresa y por el cual no debe abonar él directamente, como por ejemplo, seguros de salud, coche de empresa, pago de la vivienda, fondo de pensiones y demás beneficios que abona la entidad pagadora o empresa a favor del empleado.
  • Otras formas de remunerar: por ejemplo, la posibilidad de ofrecer y ampliar un mayor número de vacaciones y días libres, la inclusión de un salario para el cónyuge en caso de expatriación o guardería corporativa para beneficio de sus descendientes.