La rentabilidad relativa es la rentabilidad que obtiene un activo en un periodo de tiempo comparado con un punto de referencia o benchmark, es la apreciación o depreciación expresada con respecto al benchmark.

Se diferencia de la rentabilidad absoluta en que ésta es la rentabilidad total del activo en ese periodo, mientras que la relativa se refiere a la rentabilidad de un activo en comparación con su punto de referencia o benchmark. Por ejemplo si la rentabilidad absoluta de un activo como por ejemplo las acciones del Banco Santander durante 2016 ha sido del 7% y su benchmark es el Ibex 35 que ha obtenido un 5%, la rentabilidad relativa será el 2% (7% – 5%).

La rentabilidad relativa se utiliza cuando se evalúa el rendimiento de una inversión, sobretodo en fondos de inversión, porque los inversores del fondo normalmente han de pagar unas comisiones sobre la rentabilidad relativa que ha obtenido el gestor de ese fondo.