El reparto de dividendos o pay-out es la parte de los beneficios distribuida a los accionistas de una empresa con la finalidad de remunerarles. Esta distribución de beneficios se realiza a través de la Junta de Accionistas y el Consejo de Administración de la empresa. Se suele medir en un porcentaje conocido como Pay-Out Ratio.

El Pay-Out nos muestra la política de dividendos de la empresa y la rentabilidad de ésta. Con ello, se pretende dar una mayor seguridad en la inversión a los accionistas para que continúen siendo fieles a la empresa y mejorar su imagen de marca.

El Pay-Out es una herramienta de análisis fundamental para conocer la estructura de la empresa y valorar si invertir en ella o no.

Tipo de pay-out

Generalmente, aquellos inversores que busquen invertir en la misma y que confíen en su inversión a largo plazo, preferirán un ratio de pay out bajo, ya que la empresa reinvertirá sus beneficios en nuevos proyectos que incidirán positivamente en la valoración de la compañía. Por el contrario, si existe un pay out alto, los inversores centrarán su estrategia en una inversión a corto plazo, ya que pueden pensar que quizás la empresa no mantenga su política de dividendos de forma constante en el tiempo.

Gestión del pay-out y su repercusión en el tipo de inversor

El tipo de gestión en la política de dividendos de una compañía (pay out) también es una forma de atraer a un perfil de inversor u otro. Cuando los pay out son bajos, es decir, se distribuye una menor cantidad a la remuneración de los accionistas, se está reforzando la estructura de capital de la empresa (no sale dinero de ella), y por tanto, los bonistas (los poseedores de bonos de esa empresa) se verán beneficiados. Al mejorar la estructura de capital de la empresa, las agencias de rating verán con mejores ojos a la empresa y le darán mejores notas o rating. Por el contrario, si la compañía destina un pay out alto, beneficiará a los accionistas de la misma, perjudicando a los bonistas.

Decidir si es mejor o peor una política empresarial con un pay out alto o bajo, dependerá del tipo de inversor y de las expectativas que pueda tener éste acerca de la empresa. Hoy en día, muchos inversores buscan especular y obtener liquidez, por ello, muchas empresas mantienen un pay out elevado, con la finalidad de financiarse en el corto plazo. Además, la capitalización bursátil de la empresa es superior (cuando atraen nuevos inversores con pay outs altos), haciendo que se vea positiva, ya que el efecto atracción de los dividendos influye en la mentalidad del inversor, y actúa como elemento psicológico frente a éstos.

La situación perfecta de una empresa de cara al inversor es que pague un dividendo alto y pueda seguir autofinanciándose.