El seguro es un contrato que permite cubrir una contingencia pagando por ello una prima (el asegurado) a la compañía aseguradora o reaseguradora.

El importe del pago de la prima dependerá del riesgo a cubrir y de la probabilidad de ocurrencia en el tiempo. En el caso de la cobertura de riesgos por importes muy elevados, aparece la figura de la compañía reaseguradora que cubre la totalidad o parte de los riesgos repartiéndose una cuota con la aseguradora.

Tipos de seguros

Existen diferentes dos clases de seguros, los seguros de personas y los seguros contra daños:

  • Seguros de personas

Se incluyen los riesgos que pueden afectar a la salud o integridad física del asegurado.

Seguro de vida: Es aquél seguro que cubre el riesgo de muerte de una persona. La persona asegurada no puede ser menor de 14 años.

Seguro de accidente: Este seguro cubre las lesiones debidas a un incidente que suponga una  invalidez temporal, permanente o muerte.

Seguro de enfermedad: Con este seguro, se garantiza el pago de ciertas cantidades y gastos de asistencia médica y farmacéutica en el caso de que el asegurado se ponga enfermo.

  • Seguros contra daños

Se incluyen los seguros cuyos efectos hayan afectado económicamente tanto a los bienes muebles como a los inmuebles (una casa, una finca, etc.). La categoría de los seguros de vehículos es una de las más importantes.

Seguro Obligatorio: Se encarga de cubrir los daños materiales y personales que el conductor cause con su vehículo a un tercero.

Seguro voluntario: Cubre otras garantías al seguro obligatorio para cubrir los daños que se puedan causar en el propio coche como rotura de lunas, robo o incendio y las lesiones producidas a los ocupantes.

Seguro a todo riesgo: Es el seguro que tiene mayor cobertura, ya que abarca casi todos los daños propios y ajenos tanto de los vehículos como de las personas.

Seguro a todo riesgo con franquicia: En este tipo de seguro el asegurado y la asegurado comparten riesgos.