Una sociedad offshore es aquella registrada en un país en el que no desarrolla ninguna clase de actividad económica. Suelen estar registradas en paraísos fiscales.

Cuando se crea una offshore, lo que se pretende es beneficiarse de las condiciones que ofrecen los paráisos fiscales. Las grandes ventajas que ofrecen los centros offshore son: el carácter secreto de la información, importantes ventajas fiscales,  y que los activos estarán protegidos. Los nombres de los propietarios serán muy difíciles de rastrear. Hay que destacar que una empresa offshore no tiene por qué ser ilegal si se declara su existencia al fisco.

Si la empresa llevase a cabo alguna clase de actividad económica en el país donde se ha constituido pasaría a ser una empresa onshore, por lo que debería pagar unos impuestos muy parecidos a los de cualquier país con un elevado nivel de impuestos. La creación de una offshore permitirá evitar tributos como el Impuesto de Sucesiones, el Impuesto de Patrimonio o impuestos sobre la renta y sobre el consumo.

Para poder constituir una sociedad offshore habrá que pagar la cuantía establecida en el centro offshore. Por otra parte, también habrá que pagar al intermediario legal o abogado que se encargará de realizar todas las gestiones para la constitución de la sociedad offshore. Hay que resaltar que crear este tipo de sociedades es muy sencillo.

Estas empresas no realizan ningún tipo de actividad económica y que no es necesario que se realicen juntas de accionistas ni que tengan empleados. A diferencia de las sociedades tradicionales, no hay obligación de presentar cuentas anuales, lo que hace que no sean necesarios gastos de contabilidad y auditoría.

Características de las sociedades offshore

  • No desempeñan ninguna clase de actividad económica en el país en el que se han constituido.
  • Lo habitual es que estén radicadas en paraísos fiscales.
  • Baja tributación: pagan muy pocos impuestos.
  • No hay obligación de presentar cuentas anuales, por lo que no generan gastos de contabilidad y auditoría.
  • Se constituyen fácilmente y con un coste de registro relativamente económico. Será obligatorio pagar los servicios del abogado que se encargue de constituirlas.
  • Bajos costes anuales de mantenimiento.
  • No es necesario que cuenten con una plantilla de empleados. No se puede utilizar mano de obra local.
  • No existe la obligación de realizar juntas.

Ventajas e inconvenientes de una empresa offshore

  • Ventajas
    • Ofrecen privacidad: Existe un elevado nivel de confidencialidad. Es muy difícil localizar sus activos y a sus propietarios.
    • Ventajas fiscales: Quien desee pagar menos impuestos puede crear una sociedad offshore.
    • Fácil constitución: Trámites de registro y constitución rápidos y tasas relativamente bajas.
  • Inconvenientes:
    • Hay quien utiliza este tipo de sociedades para defraudar a Hacienda. Se evaden impuestos que luego terminan recayendo sobre otros contribuyentes.
    • Desafortunadamente, muchas sociedades offshore han sido utilizadas para ocultar fondos procedentes de actividades criminales como el terrorismo y el tráfico de drogas.