En el ámbito bursátil se conoce como spike al movimiento del precio de un activo financiero relativamente grande hacia arriba o hacia abajo en un corto periodo de tiempo.

Relativamente, ya que no es lo mismo una acción que se mueve de media un 10% y un día se mueva un 16%; que una acción que se mueve de media un 2% y un día suba un 10%. El movimiento de la primera es más grande pero no es un spike. La segunda, sin embargo ha practicado un movimiento menor pero relativamente grande respecto a su movimiento medio.

Todo ello, teniendo claro que debe ser un movimiento en un periodo corto de tiempo. Entendiendo como un periodo corto unas horas o incluso varios días. Muchas veces ocurren debido a sobrerreacciones del mercado.

Un ejemplo muy claro de spike, es el movimiento que se produjo en el índice Dow Jones el día 24 de octubre de 1987, más conocido como Lunes negro. El índice estadounidense se desplomó un 22% en cuestión de horas.

spike 1987 dow jones

Causas que provocan un spike

Un spike puede producirse por muchas razones. Los mercados financieros son siempre imprevisibles. Y dado que son imprevisibles existen muchas razones que se escapan al conocimiento teórico por las cuales puede producirse un spike. No obstante existen dos razones principales por las que se produce un spike. La primera es el estallido de una gran crisis. Cuando estalla una crisis, los mercados financieros se desploman. Es en función de la gravedad y del pánico de los inversores su cuantía y rapidez. La segunda y más común es la publicación de resultados. Cuando una empresa publica sus resultados pueden producirse movimientos grandes al alza o la baja.

Las cotizaciones de las compañías se establecen en función de expectativas. Los inversores esperan que la compañía genere los beneficios estimados. Cuando publican resultados pueden darse, grosso modo, tres escenarios.

  • El beneficio es el esperado. La cotización apenas se mueve. Los inversores esperan que la empresa genere un beneficio y la empresa lo genera, por tanto no cambian sus preferencias.
  • El beneficio es mayor al esperado: La cotización se mueve al alza. Al ver que la compañía genera más beneficio del esperado, valoran mejor la compañía y se lanzan a comprar.
  • El beneficio es menor al esperado. La cotización se mueve a la baja. La compañía tiene menos beneficios de lo que los inversores esperaban y en ese momento valoran sus título a menor precio y venden sus acciones.

En los dos últimos casos la cuantía del movimiento dependerá de la diferencia entre lo esperado y lo publicado. Por su parte, en caso de pérdidas ocurriría al contrario. Menores pérdidas de lo estimado llevaría la cotización al alza y mayores pérdidas de lo esperado la conduciría a la baja.

Otras causas que provocan un spike

Entre otras causas que pueden producir un spike se encuentran las siguientes:

  • Cambios en el consejo de gobierno de la empresa
  • Decisiones políticas que afectan a la compañía
  • Cambios tecnológicos
  • Guerras
  • Catástrofes naturales

Por último, es importante mencionar que lo mismo que ocurre en compañías cotizadas, puede ocurrir también en activos de otro tipo. Otro ejemplo muy sencillo y esclarecedor fue el movimiento del tipo de cambio Franco Suizo/Euro. El Banco Central Suizo estableció un límite durante la crisis en el que el tipo de cambio no podía rebasar 1,20 francos suizos por euro. El 15 de enero de 2015 el consejo se reunió y decidió quitar el límite. Al anunciarlo, el tipo de cambio se desplomó un 30% en apenas unos minutos.