Spin-off es un término anglosajón con el que se define el proceso por el que surge una empresa desde otra entidad ya existente. Con el paso del tiempo, esa misma compañía que se formó se escinde de esta última -que actuó como incubadora- para acabar adquiriendo independencia tanto jurídica como técnica y comercial.

Podemos definirlo como una estrategia empresarial que consiste en fomentar y apoyar, desde una gran empresa, a trabajadores cualificados propios para que la abandonen y creen su propia empresa. El spin-off incluye aquellos proyectos que tienen por finalidad la independencia de alguno de los departamentos o divisiones de la empresa. Las actividades desgajadas son normalmente subcontratadas a la nueva empresa creada actuando ésta en colaboración estrecha con la empresa originaria en actividades importantes para ésta.

Puede considerarse como una forma de reestructuración o desinversión empresarial, si bien el hecho de requerir la posterior colaboración entre la empresa matriz y la desgajada nos hace incluirlo como una forma particular de cooperación.

Atendiendo a su origen se pueden distinguir dos clases de spin-off. En primer lugar se encuentra el spin-off empresarial que, como su nombre indica, se refiere a cuando la nueva sociedad procede de otra organización previa (ya sea ésta pública o privada). Hasta la fecha, este tipo ha sido el más generalizado, al contar con el apoyo de los CEEIs-BICs (Centros Europeos de Empresas e Innovación-Business Innovation Centres). Engloban a los emprendedores, tan populares hoy en día y, en su mayoría, vinculados a las start-ups, aunque no necesariamente sus áreas de negocio tienen que estar basadas en la tecnología, como implica esta última categoría .

En segundo lugar, se observa el spin-off académico, que inicia su andadura en el seno de los centros universitarios e institutos de investigación. Esta división de spin-off es la más reciente y está respaldada por la Unión Europea a través de diferentes programas con el objetivo de trasladar a la empresa el conocimiento adquirido en la universidad. Precisamente, éste es el punto de mira de las OTRIS (Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación) y su producto final, las EBT o Empresas de Base Tecnológica.

Motivos

Son varios los motivos que pueden explicar la creación de un spin-off:

– La retención del talento para no dejar escapar empleados valiosos en los nuevos proyectos empresariales.
– La formación de nuevos nichos de negocio y oportunidades en el devenir de la actividad corporativa.
– La supervivencia estratégica en procesos de crisis de la compañía.
– La planificación fiscal, mercantil o laboral ya que, basándose en razones tributarias, de consolidación de cuentas, de aplicación de convenios o de determinada normativa laboral, existen alternativas que apuestan por la segregación empresarial.
– Finalmente, una dinámica financiera concreta que intente captar fondos para desarrollar una determinada unidad de negocio.

Ventajas

De modo paralelo, entre las ventajas que supone la formación de un spin-off, destacan tres de cierta relevancia:

  • Los emprendedores podrán seguir desarrollando el área de negocio que se generó en un principio hasta llegar al producto final; además, barajan la posibilidad de contratar personal investigador valioso y obtener rendimientos económicos del proceso.
  • La universidad podrá impulsar su labor de transferencia en cuanto a los resultados de la investigación.
  • La sociedad se beneficiará de los puestos de trabajos cualificados que dirigen las spin-off, de los impuestos que pagan y de los productos novedosos que desarrollen.