El superávit ajustado cíclicamente es la diferencia existente entre el superávit total en una economía y el llamado superávit cíclico. Por su naturaleza, está fundamentalmente influido por las variaciones de ingresos y gastos en un país, a los cuales se les llama estructurales.

Por lo tanto, el superávit ajustado cíclicamente es ajeno al efecto provocado por la etapa de ciclo económico que se atraviesa en cada momento, por lo que ingresos y gastos no están relacionados con el mismo (ya sea un momento de auge económico o recesivo).

Otra manera de conocer este tipo de superávit es como superávit de pleno empleo, presupuestario normalizado o estructural. El carácter de potencial supone que este superávit sería el alcanzable en el caso de que manteniendo la política fiscal existente y las previsiones de gasto público en un país se logre una producción en lo que se llama su nivel natural.

Por definición, si existe una fase expansiva, el PIB supera su nivel tendencial de largo plazo, existe un volumen de ingresos mayor al de los gastos y por lo tanto surge un superávit. Así vemos que en la economía existe un importante componente de superávit que se relaciona estrechamente a los ciclos económicos. De ahí surge el concepto de superávit cíclico (y su caso opuesto, el déficit cíclico).

Al superávit ajustado cíclicamente le afectan en cambio distintos hechos relacionados con los gastos e ingresos públicos, que a nivel práctico pueden ser cambios fiscales como aumentos tributarios de la mano de aumentos o disminuciones de tipos impositivos o las bases que gravan. En otras palabras, los llamados cambios estructurales.

Cálculo del superávit ajustado cíclicamente

A nivel práctico, el superávit ajustado cíclicamente es el entendido como la evolución que tendría el país en materia de ingresos y gastos dentro de una previsiones. Cuando existe una expansión económica se registran mayores ingresos en el sector público al mismo tiempo que los gastos se mantienen o incluso disminuyen. El Estado recauda más porque las personas y empresas del sector privado cuentan con mayores ganancias y tributan más.

Por lo tanto, su cálculo se realiza al descontar del superávit registrado su superávit cíclico. A nivel básico, se resta el superávit previsto del finalmente observado para conocerlo.

La fórmula para calcular este superávit establece esta diferencia, considerando el saldo del presupuesto registrado total (SP), su componente cíclico (CC) y el saldo del componente ajustado cíclicamente (SAC), resultando:

Déficit ajustado cíclicamente

Cuando el saldo obtenido es de signo negativo (positivo), hablaríamos de déficit (superávit) ajustado cíclicamente.

Calificar y medir con precisión la parte cíclica es algo complicado por ser difícil localizar los apartados presupuestarios solamente expuestos al aspecto cíclico de la economía. La distinción entre ajustado o cíclico ayuda a los analistas económicos a conocer si la mejoría de un país responde a las políticas de un gobierno, a la coyuntura económica o a ambos aspectos.