El superávit de capital surge cuando el volumen de importaciones de capital de un país es inferior al de exportaciones de capitales. También es frecuente encontrar esta modalidad de superávit en el sector privado, teniendo en cuenta la ganancia de valor de los activos de las empresas.

El caso contrario es el déficit de capital.

Por lo tanto, podemos distinguir dos tipos de superávit de capital: el macroeconómico o público, que afecta a las administraciones públicas de un país, y el microeconómico o privado, que afecta a empresas y familias. Vamos a verlos de forma separada:

Superávit de capital en el sector público

Es uno de los componentes de superávit exterior de un país. Cuando un país no necesita financiación externa, porque dispone de suficientes recursos de capital propios, con el excedente de dinero que tiene podrá financiar proyectos en otros países, lo que generará déficit de capital, es decir, sale más dinero del país del que entra en modo de inversiones. Si por el contrario, el país no tiene suficiente capital para financiarse pedirá dinero en el extranjero, por lo que habrá más entradas de capital que salirdas, lo que generará superávit de capital.

También se puede llamar superávit de capital cuando el gasto en capital de un país es inferior al de ingresos de capitales. Por este motivo no es necesario recurrir a financiación externa para poder afrontar las actividades e inversiones públicas y, por consecuencia, a el país no tiene endeudamiento. No se utiliza mucho la expresión superávit de capital para este tipo de superávit porque la práctica totalidad de los Estados se financian mediante deuda.

Por ello, lo más común es utilizar la expresión superávit de capital como componente del superávit exterior o como ganancia de capital en el sector privado.

 

Superávit de capital en el sector privado

La aparición de un superávit de este tipo a menudo responde a posibles ganancias de valor de activos. Esto ocurre porque dada dicha reducción en el valor de los activos o bienes uno cuenta con mayor posibilidad de respuesta ante los acreedores.

Al igual que ocurre en el ámbito macroeconómico, un superávit de capital se presenta de la mano de exceso de liquidez.

Un sector especialmente medida través del prisma del déficit de capital es por ejemplo el bancario, en el que debido a la naturaleza de su negocio constantemente se analiza el valor del capital con el que cuentan con respecto a sus obligaciones por medio de lo que se llaman ratios de capital.

Otro caso de superávit de capital es el contable, que surge por ejemplo cuando valoramos un activo intangible con valor positivo, es decir, el negocio aumenta de valor al incluir ese valor añadido del activo intagible. El caso más común es el del fondo de comercio.