Un país tiene superávit exterior cuando los ingresos provenientes de otros países son mayores a los gastos incurridos con estos mismos países.

El superávit se origina cuando un país tiene más ingresos que pagos, es decir, obtiene más dinero del que sale con respecto al exterior, situación a priori buena si tenemos en cuenta que una mayor cuantía de ingresos favorece el crecimiento de un país. Resumiendo, cuando decimos que existe un superávit exterior, lo que decimos es que en total, el país ha ingresado más dinero del exterior del que ha enviado.

El superávit exterior puede a su vez descomponerse, al igual que la Balanza de Pagos, en:

  • superávit comercial: diferencia entre exportaciones e importaciones.
  • superávit de capital: mayores inversiones por parte del extranjeros con dinero foráneo que inversiones realizadas por nacionales en otros países.
  • superávit financierocuando los ciudadanos de fuera envían más remesas al país que los residentes en el país hacia fuera.

Cuando se habla de superávit exterior es que el sumatorio de todas las partidas es positivo.

Consecuencias a largo plazo

A largo plazo, un superávit exterior continuado y acumulado hace que un país tenga problemas en cuanto a la apreciación de su moneda, la inflación y otros indicadores, ya que al crecer el comercio también se revalorizará la moneda fruto de la demanda de esta divisa, reduciendo atractivo y competitividad de las exportaciones (éstas se encarecen); se incrementará la inflación fruto del aumento de las exportaciones y podría crecer la dependencia de la demanda exterior.

El redactor recomienda: déficit exterior.