SWIFT es el acrónimo de Society for World Interbank Financial Telecommunication, es decir, Sociedad para las Comunicaciones Financieras Interbancarias Internacionales. Se trata de un grupo cooperativo, fundado en Bruselas en 1973, que ayudó a establecer un lenguaje en común para las transacciones financieras, un sistema de proceso de datos compartidos y una red de telecomunicaciones mundial.

Los procedimientos de operación fundamentales y las reglas para definir responsabilidades fueron establecidos en 1975 de tal modo que el primer mensaje SWIFT pudo enviarse en 1977. Como resultado, SWIFT es una de las infraestructuras imprescindibles de las finanzas internacionales modernas; de hecho, la red SWIFT se ha convertido en una herramienta eficaz para la integración de servicios tales como pagos interbancarios, inversiones, transferencias, comercio exterior y cheques de remesas.

En la actualidad, esta solución procesa 10 millones de mensajes diarios entre 8.000 instituciones financieras localizadas en más de 200 países, con una disponibilidad 7 x 24. No obstante, para poder utilizar los servicios de SWIFT, hay que afiliarse a su comunidad de usuarios.

La infraestructura SWIFT agrupa a la gran mayoría de los bancos del mundo, haciendo posible una comunicación rápida y segura entre ellos; sin embargo, al no tener todas las entidades financieras cuentas intercambiadas, se trabaja a través de bancos corresponsales, que actúan de intermediarios en diferentes estados y con la divisa del país donde se encuentran.

El código SWIFT de un banco está formado por 8 u 11 dígitos alfanuméricos que contienen la identificación del código del país en el que se encuentra la entidad, el código del mismo banco y una serie de datos adicionales, como la localización o el tipo de sucursal.

Partícipes SWIFT

Para poder llevar a cabo una operación SWIFT, se necesitan los siguientes participantes:

1. Ordenante: Es el importador o pagador, quien da instrucciones a su banco solicitando la emisión de la transferencia con cargo a una cuenta suya.

2. Banco Emisor: Recibe instrucciones del ordenante, las comprueba y si estima oportuno emite la transferencia a través del sistema SWIFT de comunicación interbancaria.

3. Banco Corresponsal: Aparece cuando la transferencia se hace en divisa distinta a la del país del banco emisor, es decir, cuando es necesaria la intervención de un banco situado en el país de la misma divisa que la transferencia.

4. Banco Pagador: Es la entidad en la que el beneficiario del pago tiene la cuenta donde llega el dinero de la transferencia.

5. Beneficiario: Cobrador o exportador, es el que recibe en su cuenta los fondos.

Ventajas e inconvenientes

Entre las ventajas del procedimiento SWIFT se encuentran:

  • Seguridad: los mensajes se codifican para que no se pueda violar la orden de pago.
  • Automatización: los mensajes se dan a través de una red internacional SWIFT.
  • Rapidez: en cuestión de segundos se transmiten mensajes a cualquier parte del mundo.
  • Estandarización: para facilitar la comunicación y asegurar la fiabilidad del mensaje.
  • Irreversible: una vez efectuada, nadie puede paralizarla, ni siquiera el propio ordenante.
  • Bajo coste: las comisiones de las transferencias son pequeñas, similares a las de los cheques.

De igual forma, entre los mayores inconvenientes de esta metodología, destaca que no cubre el riesgo comercial de cobro. Es más, en los casos en que se entregue la mercancía antes de hacer el pago, depende de la seriedad del ordenante para cumplir el plazo de abono de capital.