La tasa de salarización representa el peso o proporción de los trabajadores por cuenta ajena en el empleo total de un territorio.

Se calcula como el cociente entre la cantidad de asalariados (As) de un territorio y la población ocupada (PO):

Entendiendo como asalariados (As) todas aquellas personas que están trabajando y reciben una contraprestación en forma de salario por la actividad laboral que realizan. Es decir, el sueldo que un trabajador recibe de manera regular por su labor en una actividad económica.

Por su parte, la población ocupada (PO) la forman todos aquellos agentes económicos que se declaran de forma directa o indirecta, mediante la inscripción en algún registro administrativo, en una situación de realización de actividad económica. Ya sea esta actividad remunerada a través de un sueldo regular o a través de una ganancia derivada de su actividad.

En las últimas décadas ha crecido en todos los países desarrollados gracias a la acción conjunta de una serie de factores determinantes. Entre estos factores determinantes se encuentran el proceso de desagrarización, la industrialización y la terciarización. Además, también ha sido clave el avance del empleo público.

En cada país suele existir una institución encargada de recoger los datos relativos a cantidad de asalariados y, en general, sobre la población ocupada. En España es el Instituto Nacional de Estadística (INE). Que se encarga, además, de recoger todos los ratos relativos al empleo y a la economía en general en territorio español.

Ejemplo de tasa de salarización

Veamos un ejemplo que permita entender cómo calcular la tasa de salarización teniendo en cuenta que:

  • Población ocupada (PO): 18.800.000
  • Cantidad de asalariados (As): 15.700.000

De aplicar la fórmula expuesta tras la definición de la tasa de salarización extraemos que:

El resultado que arroja el cálculo anterior es del 83,5%. Lo cual quiere decir que de cada 100 personas que trabajan 83 de ellas tiene una remuneración de forma regular en forma de sueldo.