La tecnocracia es un posicionamiento ideológico, científico y racional aplicable en campos como el sistema de gobierno y la política, así como la gestión de la Economía. Significa literalmente “gobierno de los técnicos” y procede semánticamente de las palabras griegas tékhnē (arte, técnica) y krátos (poder, dominio, gobierno).

La tecnocracia basa su naturaleza en el empleo de un método científico a la hora de abordar asuntos relacionados con la política, la sociedad y la gestión económica. En ese sentido, la explicación empírica y demostrable de los problemas y cuestiones propias de estos ámbitos debe estar basada en resultados cuantificables y mediciones racionales, en lugar de basarse en aspectos subjetivos o ideológicos.

Un sistema político tecnocrático se caracterizará especialmente según estas premisas básicas por contar con profesionales y técnicos correctamente formados académicamente, los cuales serán los encargados de llevar a cabo las labores de la administración y gestión del Estado. El tecnócrata por definición es un especialista en economía, demografía, urbanismo, industria o gestión pública, entre otros ámbitos, que emplea sus conocimientos y experiencia en la gestión de asuntos públicos.

Esto supone que toda política emprendida o legislación relacionada deberá estar construída sobre unos cimientos o criterios de carácter técnico. Cualquier situación prevista o imprevista en el día a día de la administración deberá ser tratada desde un prisma científico y no ideológica. Esto choca frontalmente con otros sistemas de gobierno más enfocados en la transmisión de ideologías, como lo son los países altamente religiosos o confesionales o estados totalitarios aferrados a ideologías políticas (como es el caso de las dictaduras).

En ese aspecto, la tecnocracia suele relacionarse especialmente con el pensamiento capitalista y el libre mercado, pues defiende el papel del empresario preparado y técnico como figura recomendable en tareas de gestión y organización, frente a otros perfiles más enfocados a la filosofía, la cultura o la intelectualidad.

Actualmente lo más común es que sean grupos de asesores especializados en diferentes campos los que acompañan y participan en las decisiones políticas y económicas emprendidas por el poder político.

Aspectos positivos de la tecnocracia

  • Los tecnócratas tienen de facto un poder respecto a la mayoría de políticas, al realizar su labor de asesoramiento a gobernantes.
  • Un sistema tecnócrata ayuda evitar fenómenos como el populismo o la demagogia.

Aspectos negativos de la tecnocracia

  • La democracia es imperfecta, pero dar especial protagonismo a unos sobre otros por razones educativas o económicas provocaría un sistema desigual e injusto socialmente.
  • El método científico en ocasiones no arroja una sola solución para un problema o conflicto, o bien la solución encontrada puede supone un perjuicio para una minoría social o para el individuo. A menudo es necesario contar con ciertos valores subjetivos en la gestión de un país.