La tendencia bursátil es aquella que se define a través de la formación de precios continuados en un activo financiero al alza, a la baja o de forma lateral.

La definición de una tendencia bursátil en un activo depende de muchos factores intrínsecos y extrínsecos. Cada activo financiero tendrá unas variables que irán definiendo la tendencia en los precios de forma continuada en el corto, medio y largo plazo.

Tipos de tendencia

Distinguimos los siguientes tipos de tendencia en cuanto a direccionalidad:

a. Tendencia alcista: aquella en que según progresa el valor, se va generando una serie de mínimos ascendentes concordante también con una serie de máximos ascendentes. La dirección del valor la indicamos trazando una línea recta, línea de dirección o directriz, que una al menos dos mínimos significativos, y que tendrá pendiente positiva. En resumen, la trayectoria de la cotización del valor será positiva.
b. Tendencia bajista: de manera similar, será aquella en que el valor va generando una serie de máximos y mínimos descendentes, trazando una directriz en base a máximos significativos, y que tendrá pendiente negativa. La trayectoria de la cotización del valor será descendente, negativa.
c. Tendencia lateral: aquella en que no se realiza un movimiento direccional, por lo que las directrices que podamos trazar no tendrán prácticamente pendiente alguna, indicando falta de dirección.

Dentro de este apartado están las denominadas “tendencias durmientes” o fondos de acumulación, que implican una tendencia lateral a muy largo plazo tras un fuerte movimiento bajista, y que esperan la ruptura alcista para desarrollar un movimiento similar al bajista producido con anterioridad, pero en dirección contraria.

La teoría más importante de las tendencias bursátiles la desarrollo Charles Henry Dow, periodista de profesión, que creó junto con Edward D. Jones un índice bursátil en 1896 de 12 valores de la Bolsa de Nueva York, el conocido Dow Jones Industrial Average (DJIA), índice de referencia mundial desde hace décadas. También creó el prestigioso periódico The Wall Street Journal, y elaboró una teoría que ha sido la base para el desarrollo del análisis chartista de gran parte del siglo XX.

Teoría de Dow

Dividimos la teoría de Dow en dos partes: tendencias e índices.

1. Tendencias

Considera Dow que en los mercados existen tres tipos de movimientos:

– Primario: tiene lugar a lo largo de grandes períodos de tiempo (años, décadas).
– Secundario: abarca semanas o meses, y que se desarrolla como una tendencia contraria al movimiento primario (correcciones).
– “Diario” o terciario: fluctuaciones diarias de los precios que pueden moverse en cualquier dirección. Carecen de importancia, dado que no se identifican como tendencias.

2. Índices

Dow creó dos índices: el industrial y el de ferrocarriles (railroad average), que posteriormente se cambió a índice de transportes (transportation average), y tomaba las decisiones en base al comportamiento de ambos. Tenía las siguientes reglas:

1. En estos índices se refleja el comportamiento general de todas las compañías, estén o no incluidas en los mismos. Las noticias, eventos, o cualquier otro factor que pueda afectar a la cotización de las empresas queda reflejado en los índices.
2. Los mercados se mueven en base a tendencias, y las tendencias se confirman en base al comportamiento de ambos índices, de tal modo que una tendencia sólo podrá ser alcista si ambos índices lo son.
3. Cuando en movimientos de varias semanas el rango de precios no es superior al 5%, se traza una línea de soporte o resistencia, generando un período de distribución. Cuando ambas medias rompen por encima de esta línea (de resistencia) los precios tendrán una ruptura alcista. En caso de romper por debajo de esta línea (de soporte), los precios tendrán una ruptura bajista.
4. Un mercado sobrecomprado muestra falta de fuerza en subidas, y muy activo en las correcciones bajistas. En un mercado sobrevendido, se muestra falta de fuerza en bajadas, y activo en correcciones alcistas.
5. Sólo se deben de utilizar los precios de cierre (nunca los máximos o mínimos), ya que supone que en ellos se reflejan los fundamentos de mercado.

Fases de mercado: ejemplo de mercado alcista

Las fases de mercado en un mercado alcista son las siguientes:

a) Fase de acumulación: precios bajos que muestran buena oportunidad de compra.
b) Fase de actividad: fuerte aumento de actividad en los valores, subidas de precios, suponiendo mejoría de los datos económicos de las empresas.
c) Fase de distribución, o inicio de mercado bajista: gran número de inversores desinformados compran valores a precios sobrevalorados prometiendo rápidos beneficios. Los inversores institucionales comienzan a vender, de forma escalonada.
d) Fase de pánico: fuertes ventas, una vez liquidadas las posiciones institucionales. Grandes pérdidas para pequeños inversores.
e) Fase de erosión de precios: malas noticias muestran rallies bajistas.

Volumen

El volumen de contratación se debe de mover en dirección al precio: si el mercado es alcista, el incremento de volumen confirma la tendencia.

Por otro lado, la disminución de volumen avisa del final de la tendencia. En mercados bajistas, el incremento del volumen confirma las bajadas, y la disminución avisa del fin de tendencia bajista.