La teoría de la ventaja absoluta hace relación a los patrones de producción global en el comercio internacional a partir del cual un país será capaz de exportar un bien u otro en función de la productividad de éste.

En otras palabras, esta teoría ideada por Adam Smith (Reino Unido, 1723 – 1790) en su libro Las riquezas de las naciones, entiende que los países podrán exportar uno u otro bien en función de la productividad con la que lo genera, es decir, en función de si es capaz de producir con una buena calidad, a un menor coste y eficiencia.

Guarda relación con el conocimiento y experiencia en la producción de cualquier bien, y la ventaja absoluta es la habilidad para producir ese bien con manifiesta facilidad y altura que cualquier otro productor, por lo que este país será favorecido en las exportaciones y el resto de naciones importarán de este país estos bienes, ya que podrán hacerlo incluso más barato que si ellos mismo lo produjeran.

La teoría de la ventaja absoluta como base del librecambismo

Este concepto está íntimamente relacionado con el comercio internacional y el libre mercado, debido a que en una situación de plena libertad donde no existan aranceles ni impuestos a la libre circulación de mercancía, cada país producirá aquello que mejor sepa hacer y podrá venderlo al resto de una forma más competitiva, especializándose y comercializando estos productos, e importando a su vez aquellos bienes que produzca peor.

Supone la causa y efecto de las teorías liberales, donde en un mundo libre y alejado de todo proteccionismo, se favorece la especialización, productividad y competitividad en los mercados, favoreciendo un clima de crecimiento económico.

Estas teorías han sido superadas con otras como las teorías de las ventajas comparativas de David Ricardo, que señalan que un país exportará en función no sólo de la productividad de sus bienes concretos con respecto al resto, sino con respecto al resto de sectores internos, del propio país. No basta solamente una mayor productividad en ciertos productos, sino en todo el sistema, de tal forma que se deriva en un concepto más amplio como es el de productividad total: un país exportará más cuanto mayor productiva sea su economía en su conjunto.