La titulación en la banca es el proceso a través de cuál los bancos agrupan sus activos con derechos de crédito en títulos financieros emitidos en mercados de capitales.

Se entiende por derechos de crédito a los préstamos inmobiliarios, créditos al consumo o a las facturas emitidas y no liquidadas, dando lugar a un bono de titulización diferente según el derecho de crédito. La titulación de activos suele realizarse a través de una sociedad, que se encarga de colocar esos activos con garantia o respaldo pertenecientes a los bancos.

Objetivos de la titulación en la banca

Los bancos buscan la titulación de sus activos, principalmente, por dos motivos:

1. Diversificar el riesgo entre sus inversores, dado que este proceso de ingeniería financiera les permite colocar sus activos en forma de títulos de una forma rápida y eficaz, transfiriendo el riesgo de crédito.

2. Buscan obtener financiación e incrementar sus cifras de negocio.

3. Se convierten en emisores y por tanto, pueden controlar el dinero en circulación de ese activo titularizado e incluso pueden llegar a manipular el precio y la valoración de los títulos en el mercado.

En muchos de los casos se han titularizado activos sin controlar el riesgo de las emisiones y con calificaciones crediticias totalmente erróneas que han sido las causantes de graves crisis a nivel mundial, es por ello que los grandes organismos supervisores internacionales deben aunar fuerzas y consensuar acerca de los controles que se establecen en la titulación de activos, desde la transparencia en su valoración y precio, hasta la reputación de las sociedades emisoras y la información suministrada al inversor.

Ventajas de la titulación

Las ventajas más importantes de la titulación de activos en la banca son las siguientes:

  1. Permite acceder a activos financieros con mayor facilidad y menores costes.
  2. Mayor variedad de inversión para mejorar la diversificación y la optimización de recursos.
  3. Permiten liberar sus balances de activos y así cumplir con los ratios de capital.

Inconvenientes de la titulación

Los inconvenientes más destacables son los siguientes:

  1. Riesgo de contagio por la valoración errónea de los títulos.
  2. Falta de transparencia en precios por parte de los emisores.
  3. Conflictos de interés entre emisores y inversores.
  4. No existencia de independencia de las agencias de rating.