Un triángulo bursátil es una figura chartista que forman los movimientos de las cotizaciones con el aspecto de la figura geométrica que le da nombre.

Los gráficos de las cotizaciones bursátiles suelen seguir una serie de patrones en los que, de vez en cuando, podemos descubrir dibujos como los triangulos. A través del análisis chartista se ha descubierto que muchas veces estos dibujos anticipan movimientos en los precios.

Los triángulos son, en su mayoría, figuras de consolidación de tendencia. Es decir, un descanso a la tendencia dominante para, posteriormente, seguir en la misma dirección.

¿Y por qué no son patrones de consolidación en su totalidad? Por una razón muy importante que debemos tomar siempre en consideración y con un cuidado especial:

No siempre que se aprecie la formación de un triángulo en el precio, este cumplirá a rajatabla la teoría chartista. Además, existen formaciones con aspecto triangular con otras connotaciones como las cuñas y la formación expansiva, que no debemos confundir con el triángulo por excelencia. El cual es una figura de consolidación tendencial.

Tipos de triángulos bursátiles

Existen tres tipos de triángulos: simétricos, ascendentes y descendentes

Triángulos simétricos

Los triángulos simétricos son figuras formadas por mínimos crecientes y máximos decrecientes en la cotización.

Decimos que es simétrico porque las los máximos y mínimos van estando cada vez más cerca en la misma proporción.

La subida o bajada que se suele esperar tras la formación de un triángulo simétrico es la altura del mismo. Cuanto mayor sea éste, mayor será la subida o bajada que suceda tras su formación.

Triángulos ascendentes

Los triángulos ascendentes son figuras formadas por mínimos crecientes y máximos horizontales en la cotización.

Decimos que es ascendente porque los mínimos son crecientes, aunque los máximos son horizontales.

El movimiento que esperaremos tras la formación de un triángulo ascendente será la altura del mismo. Cuanto mayor sea éste, mayor será la subida que suceda tras su formación.

Triángulos descendentes

Los triángulos descendentes son figuras formadas por mínimos horizontales y máximos decrecientes en la cotización.

Decimos que es descendente porque los máximos son crecientes, aunque los mínimos son horizontales.

En el caso de un triángulo descendente seguiremos la misma regla que para los otros tipos. La altura del triángulo será el objetivo mínimo esperado para la probable bajada posterior

 

Ejemplos reales de triángulos bursátiles

Triángulos simétricos

El gráfico anterior es un gráfico del índice tecnológico NASDAQ 100 de velas japonesas en la temporalidad de 5 minutos. Como podemos comprobar, se formó una figura con máximos decrecientes y máximos crecientes tras una subida para posteriormente seguir con la tendencia dominante, en este caso con la tendencia alcista.

El gráfico anterior, también de velas japonesas aunque en temporalidad representa la cotización de Quantum Corporation, en el que se está formando un triángulo ascendente.

Triángulos descendentes

El gráfico anterior representa en velas japonesas de 1 hora los movimientos en el futuro del Dollar Index. Se puede apreciar de forma sencilla la formación de un triángulo descendente tras el que ha seguido la tendencia bajista.