La utilidad pública se refiere a aquella actividad, bien o servicio que es de beneficio o interés colectivo, ya sea para los ciudadanos de un país o a mayor escala, para la humanidad en su conjunto.

La utilidad pública se contrapone a la utilidad privada en el sentido de que no busca el beneficio de un pequeño grupo de socios o accionistas sino que se enfoca a beneficiar a un conjunto amplio de individuos. Muchos de estos individuos no han hecho una contribución específica al desarrollo de la actividad o producción del bien o servicio.

De todas formas, hay que tener presente que existen muchas definiciones. No existe un concepto único y general pero su idea central es el beneficio de un amplio sector de la sociedad.

Aplicación del concepto de utilidad pública

El concepto de utilidad pública se aplica a diversas situaciones tales como:

  • Guía en los principios del Gobierno
  • La construcción de infraestructuras de uso común
  • La expropiación de tierras (que deben destinarse a otros usos comunes)
  • La creación de organizaciones o entidades que promueven el bienestar social

Entre los objetivos perseguidos por las entidades de utilidad pública se encuentran: educación, consciencia cívica, desarrollo científico, cultura, deporte, sanidad, promoción de valores de la constitución, promoción de los derechos humanos, cooperación para el desarrollo, protección de la mujer, protección de la infancia, defensa del medio ambiente, protección de la igualdad y tolerancia, defensa de los consumidores, etc.

Entidades de utilidad pública en España

En España, las entidades pueden solicitar ser declaradas de utilidad pública. Lo anterior les da derecho a beneficios fiscales y además se les da un reconocimiento social a su labor.

El Artículo 32 de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, define los criterios y obligaciones para la declaración de utilidad pública.

Requisitos para ser entidad de utilidad pública

Los requisitos que debe cumplir una entidad para obtener la declaración son los siguientes:

  • Sus estatutos busquen promover el interés social
  • Su actividad no se limite a beneficiar sólo a sus asociados
  • Los miembros de los órganos de representación que perciban retribuciones no lo hagan con cargo a fondos y subvenciones públicas.
  • Cuenten con los medios económicos y humanos para llevar a cabo sus tares.
  • Se encuentren constituidas, inscritas en el Registro correspondiente, en funcionamiento y dando cumplimiento a sus objetivos estatutarios.

Beneficios de las entidades de utilidad pública

Entre los beneficios a los que pueden acogerse las entidades se encuentran los siguientes:

  • Disfrutar de las exenciones y beneficios fiscales
  • Asistencia jurídica gratuita
  • Darse a conocer como tal