La ventana de descuento es un instrumento de las autoridades monetarias que consiste en otorgar préstamos, usualmente a corto plazo, a los bancos. Se utiliza principalmente para que las instituciones financieras puedan cerrar diariamente con el nivel de reservas exigido por ley.

Sin embargo, dichos financiamientos cobran un tipo de interés (tasa de descuento) aproximadamente un 1% más alto que el promedio en los depósitos interbancarios. Por esa razón, las entidades de crédito prefieren otros mecanismos para obtener fondos.

La ventana de descuento no siempre recibe ese nombre. En el viejo continente, por ejemplo, existen facilidades permanentes. Dentro de las cuales se encuentran la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito. A la facilidad marginal de crédito es a la que nos referimos en este artículo

. Estos son préstamos brindados por el Eurosistema, la autoridad monetaria de la eurozona.

Ventana de descuento del Sistema de Reserva Federal

La ventana de descuento del Sistema de Reserva Federal  (FED) de EE.UU. es una de las más conocidas. Desde 1980, cualquier banco puede recurrir a ella, incluidos los extranjeros.

El funcionamiento de la venta de descuento requiere que la institución solicitante presente garantías a la FED. Estas pueden ser Letras del Tesoro, bonos y pagarés del gobierno estadounidense, valores del gobierno estatal y local, hipotecas AAA, préstamos al consumidor y créditos comerciales.

En 1999, la Fed también aceptó certificados de depósito (CD) y valores respaldados por hipotecas con calificación AAA.

Uso de la ventana de descuento

El uso de la ventana de descuento puede tener objetivos de política monetaria. Así, aumenta su tipo de interés para reducir la oferta de dinero. En EE.UU, por lo general, al mismo tiempo se sube la tasa de los fondos federales, que es aquella a través de la cual los bancos se prestan capital entre sí en la FED, normalmente de un día a otro.

Como resultado de una mayor tasa de descuento, se reduce el financiamiento entre entidades de crédito y se desacelera el ritmo de crecimiento económico. De esa manera, se está implementando una política monetaria restrictiva.

Por el contrario, si las autoridades quieren aplicar una política monetaria expansiva, se bajará la tasa de descuento. De esta forma, será más barato que los bancos obtengan fondos y podrán extender más crédito. Esta es una manera de impulsar la actividad económica.