El plan de producción y operaciones debe servir al promotor para programar cómo se va a desarrollar el producto desde el momento de el comienzo a su entrega al cliente.

6.1-Proceso de producción

  • Descripción del proceso productivo: Dentro del plan de producción, debemos tener en cuenta la normativa en materia de calidad, homologaciones, licencias, seguridad, protección de datos, patentes… todo aquello que afecte a la forma de producir y servir.
  • Planificación del ciclo operativo: Debemos considerar según el volumen que queramos producir, los recursos necesarios, tanto de herramientas como de tiempo y personal, y con ello realiza una estimación de coste y tiempo necesarios. Una correcta planificación es vital para el buen funcionamiento del negocio.
  • Localización geográfica e instalaciones necesarias: Debemos determinar qué edificios, oficinas, naves, terrenos etc necesitamos para llevar a cabo la producción. Además de cómo lo vamos a adquirir y su coste estimado.
  • Control de calidad: Necesitamos realizar controles de calidad a lo que producimos y ofrecemos, para poder garantizar al cliente la calidad que demanda.

En el caso de la prestación de servicios, no existe un ciclo productivo como tal, por lo tanto el plan de producción no será será necesario, pero sí será necesario una previsión de cómo se va a desarrollar el servicio que ofrecemos, una descripción técnica del proceso, los recursos que necesitamos y el tiempo y costes para la puesta a punto en el mercado.

6.2-Plan de Compras

El plan de compras recogerá la relación de materias primas, materiales, equipos e intermediarios necesarios para producir y comercializar el producto.

Aquí debemos incluir un listado de proveedores, localización, mercancías que nos sirven y precios. También el contacto del responsable al que tenemos que dirigirnos, método de pago y plazos para hacerse efectivo y plazos de entrega. Dentro de los proveedores, también debemos incluir aquellos que se encargan de el diseño y equipamiento de las instalaciones. Siempre es conveniente contar con varias alternativas de proveedores para una misma mercancía y no depender de unos sólo, sobre todo a la hora de negociar precios y condiciones.

Planificar las compras también implica planificar el almacenaje de las mismas y la gestión del stock. El método FIFO   es el más utilizado para controlar entradas y salidas, y trata de indicar cuánto tenemos de cada mercancía y lo que vamos consumiendo para que se consuma lo que primero se ha recibido.  Lo mismo con el producto terminado, que salga lo que primero se ha fabricado.

Gestionar el stock de producto terminado es delicado puesto que supone un coste para la empresa, por lo que también debe diseñarse un plan que permita asegurar el mínimo stock y optimizar costes.

A gran escala, los departamentos de logística y planificación son los encargados de realizar estas tareas.