El comportamiento de la renta variable se ha visto sometido a elevadas volatilidades durante el último mes y medio. Hagamos un análisis de lo ocurrido y pensemos hacia donde se dirige el dinero en 2015.

En Grecia la elección del partido radical de Alexis Tsipras y su programa electoral desató los nervios de todas las bolsas Europeas a principios de mes provocando fuertes caídas, a esto hay que añadir la rebaja del rating de Grecia por Standard & Poor’s a B –.

 

Conocidos son los efectos que tiene una rebaja de rating, sobre todo cuando se traspasa la barrera de “investment grade” con la inminente consecuencia negativa que tiene sobre los activos de ese país. Dentro de la política de gestión de los fondos de inversión, la mayoría de ellos prohíben destinar parte del capital de sus inversiones en determinados rating (sobre todo en los más bajos), por la baja capacidad de hacer frente a sus pagos.

Los nervios se destensaron poco a poco hace dos semanas, tanto con respecto a Grecia, como Ucrania (actualmente con un acuerdo de alto el fuego). Eso permitió que las bolsas ofrecieran rebotes modestos. La Comisión Europea aumentó la liquidez de emergencia o ELA a los bancos griegos, mientras que Grecia ya no habla de “default”, con lo que reconoce el total de la deuda, e insiste en su deseo de permanecer en el euro pidiendo formalmente la prórroga del crédito vinculado al rescate, Alemania considera insuficiente la propuesta helena y exige unas condiciones más rigurosas. Ya no parece un diálogo de sordos y eso mejoró el tono de las bolsas. A día de hoy, lunes 23 de febrero ha sido presentado un borrador con las principales acciones que quieren llevar a cabo por parte del gobierno Griego para solicitar la prorroga en cuanto al pago de su deuda se refiere.

En paralelo, la subida del precio del petróleo que se ha producido en estas últimas semanas ha provocado una revalorización general de los principales índices. Aunque los datos empresariales en Estados Unidos están siendo positivos, la apreciación del USD está afectando a los beneficios empresariales americanos (y seguirá afectando negativamente en los meses venideros) y eso hace más probable que la FED vaya retrasando poco a poco su primera subida de tipos. En ese contexto, Europa mejorará poco a poco su posicionamiento relativo, aderezado por una depreciación de su moneda con la consecuente consecuencia positiva para empresas exportadoras. Esto se ve respaldado por los buenos datos de paro que se están dando en la zona Euro, y el repunte significativo del PIB alemán en un 0,70% trimestral (más del doble de lo esperado). Además, como sabemos todos en el mes de marzo comienza el programa de inyección de liquidez por el Banco Central Europeo (QE), lo que facilitará aun más a las empresas exportadoras con una devaluación indirecta del euro.

Aunque cualquier cosa es posible en un mercado tan errático como el actual y con fuertes incertidumbres políticas en Europa, en ausencia de noticias, lo más razonable es que las bolsas continúen rebotando. En ese contexto parece que el traslado de capitales e inversión se está trasladando poco a poco desde EE.UU. hacia Europa. Siendo la renta variable Europea el activo estrella con largo recorrido de cara a 2015.