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Hoy en día, el tejido empresarial está compuesto por cada vez más Pymes y startups, muchas de ellas basadas en las nuevas tecnologías. Si la empresa triunfa nuestro éxito profesional está garantizado, pero las posibilidades de dar el pelotazo son reducidas. Por eso hemos recopilado estos consejos por si trabajas en una startup.

En España, el 99% de las empresas son Pymes, siendo un 94% de microempresas (de 0 a 9 empleados) y de un 5% de pequeñas empresas (de 10 a 49 empleados). Esto quiere decir que es muy probable que en su carrera profesional tenga contacto con alguna de estas empresas.

Existen una serie de advertencias que debemos tener en cuenta a la hora de trabajar en pequeñas empresas o empresas en su primera fase de desarrollo, startups.

  1. El primer aspecto a valorar si quiere trabajar en una startup es que, por lo menos al principio, la cuestión económica no va a ser de las más boyantes. El comienzo de una empresa de este tipo se apoya en un proyecto que hay que sacar adelante; por tanto, y mientras obtiene la suficiente financiación, su sueldo no será uno de los aspectos por los que decida trabajar allí. No obstante, la satisfacción que puede lograr al desempeñar sus funciones en una startup puede suplir esa carencia salarial, al poder involucrarse en los proyectos y adquirir grandes responsabilidades.
  2. En segundo lugar, se encuentra la precariedad de su puesto de trabajo. Normalmente son puestos nuevos, en donde faltan limar muchas funciones y el uso de herramientas informáticas sea más limitado por falta de recursos.
  3. En tercera posición hay que recordar la posibilidad -muy frecuente en el sector TI (Tecnologías de la Información)- de que la startup pueda ser comprada por otra firma, un factor que realmente amenaza su puesto laboral ya que, en estas circunstancias, puede no contemplarse la aportación de los empleados que hicieron posible el recorrido de la startup hasta el momento en que se decidió su venta.
  4. Como cuarto punto a tener en cuenta, el alto nivel de estrés al que te puedes enfrentar, aunque esto puede ser un punto a favor para trabajar en este tipo de empresas, ya que más tarde podrá alardear frente a otras empresas de su capacidad de trabajo. La velocidad con la que se mueve la economía, los mercados, hace que las organizaciones sean cada vez más proclives a adaptarse rápidamente a los cambios. Los lanzamientos y presentaciones de los nuevos productos son de carácter inmediato tanto de cara a la competencia, como a los inversores, proveedores, distribuidores y comerciales que conforman el entramado empresarial. Así, el trabajo tiene un componente añadido de presión.
  5. Un quinto puesto lo ocupa la falta de unas oficinas físicas y la falta de recursos para obtener programas de gestión empresarial más avanzados que faciliten el trabajo.
  6. Como sexta advertencia, hay que nombrar a los compañeros con los que se puede compartir despacho, o zona de trabajo. La estructura empresarial muy horizontal (donde desde los directivos hasta los becarios tienen cierta relación), facilita la generación de ideas, como es el caso de los becarios que querrán comunicar todo lo que acaban de aprender en la Universidad y, por otro lado, de directivos que no siempre estarán en la oficina. La búsqueda de fuentes de financiación, de acuerdos y la firma de nuevos proyectos harán que día a día el trabajo requiera independencia y mayores responsabilidades.