La estabilidad de precios es el objetivo primario del Eurosistema y de la política económica única de la que es responsable, aunque existe cierto consenso en que debe estar complementado por el objetivo de estabilidad financiera.

Respecto al objetivo de la estabilidad monetaria hay que señalar, sin embargo, que su consideración como primordial, no implica que deba ser el único fin último de la política monetaria. La política monetaria debe estar coordinada con el resto de políticas económicas generales de la Unión Europea, con el fin de contribuir al logro de los objetivos macroeconómicos, estos incluyen el pleno empleo o el crecimiento económico equilibrado. La existencia de otros fines junto a la estabilidad de precios permite a la autoridad monetaria actuar discrecionalmente contribuyendo a la consecución a corto plazo de otros objetivos y a largo plazo con la estabilidad de precios.

En cuanto a la jerarquía, se asigna una importancia primordial a la estabilidad de precios, algo esencial para su contribución en el logro de un entorno económico favorable y un alto nivel de empleo. El mantenimiento de la estabilidad de precios de una forma sostenida a largo plazo, es una condición fundamental para aumentar el bienestar económico y el potencial de crecimiento de la economía.

Ambos son complementarios y necesarios para la consecución del otro, es decir, la estabilidad de precios contribuye a favorecer un clima financiero equilibrado, y a su vez este permite la consecución de la estabilidad monetaria.

La definición cuantitativa que el Consejo de Gobierno formuló en 1998 sobre la estabilidad de precios:

La estabilidad de precios se define como un incremento interanual del índice armonizado de precios de consumo (IAPC) de la zona del euro inferior al 2%. La estabilidad de precios ha de mantenerse en el medio plazo“.

Dicha estabilidad, contribuye al logro del resto de los objetivos comunitarios al propiciar un marco de estabilidad que genera inversión, crecimiento económico y empleo. La existencia de estabilidad facilita las decisiones de los agentes privados que tienen expectativas favorables respecto al comportamiento de precios, fomentándose la competencia y la eficiencia económica.

La estabilidad de precios se refiere entonces al nivel general de precios que hay en la economía. Esto implica evitar tanto la inflación como deflación prolongada, ya que son fenómenos económicos que tienen repercusiones negativas para la economía.

La inflación merma el poder adquisitivo

Un ejemplo claro es un incremento generalizado de los precios de los bienes y servicios a lo largo de un largo periodo que produce como consecuencia un descenso del valor del dinero, y por tanto, del poder adquisitivo. La estabilidad de precios contribuye al logro de altos niveles de actividad económica y empleo por la mejora de la transparencia del mecanismo de precios.

A continuación, os presentamos un vídeo de lo explicado anteriormente que utiliza el mismo Banco Central Europeo para explicar de un modo sencillo, fácil y académico la estabilidad de precios y, ¿por qué es importante para ti?