La regulación financiera es uno de los aspectos en donde se han llevado a cabo una mayor cantidad de reformas en los mercados financieros. A raíz de los diferentes acontecimientos que han ido sucediendo desde la caída de Lehmnan Brothers, la regulación ha ido comprimiendo los márgenes de los diferentes intervinientes de los sistemas financieros, concretamente las instituciones financieras.

El Comité de Basilea, publicó en enero de 2013 el documento que recogía las lineas de la reforma del marco regulatorio de capital bancario (Basilea III). Este documento introduce mayores requerimientos de captial, centrándose sobretodo en exigir un mayor Core Tier 1 y en una mayor capacidad de absorción de pérdidas de los instrumentos de capital.

De esta forma, Basilea III incrementa el Core Tier 1 mínimo hasta el 7%. Por su parte, también exige unos mínimos en otras categorías de capital, como el Additional Tier 1 (AT1) al 1,5% y el Tier 2 al 2%.

Adicionalmente, y con una implementación gradual desde el 2016 hasta el 2018, se exigen unos colchones de capital anti cíclicos  de un 2,5% que podrán ser usados en periodos de recesión económica.

Su cálculo es muy sencillo, los recursos propios divididos por los activos ponderados por riesgo.

Ratio de capital

Imaginemos que tenemos el balance de un banco donde el activo está compuesto por las siguientes partidas:

  • Depósitos en entidades financieras: 3.000 millones.
  • Renta Fija Corto Plazo Disponible para la venta: 2.000 millones.
  • Adquisición Temporal Renta Fija: 1.000 millones.
  • Renta Fija Largo Plazo a vencimiento: 3.000 millones.
  • Cartera negociación: 2.800 millones.
  • Activos toxicos: 1.000 millones.
  • Inversiones Crediticias: 2.200 millones.
  • Caja: 33.000 millones.
  • Depósitos en Bancos Centrales: 500 millones.

Cada una de estas partidas debe ser multiplicada según un coeficiente en función del rating de ese activo, aquellas con mayor riesgo serán multiplicadas por un coeficiente mayor, y aquellas que se acerquen más a la liquidez (mercado monetario) se multiplicarán por cero o por un coeficiente muy pequeño.

Por ejemplo, si tenemos un Activo en nuestro balance [Renta Fija Corto Plazo Disponible para la venta: 2.000 millones], y en su totalidad tiene una calificación crediticia de A+, entonces esos 2.000 millones serán multiplicados por un coeficiente del 25%, ya que no tiene mucho riesgo y ponderará muy poco para el cálculo del ratio (2.000*0,25)=500 millones.

AAA hasta AA- (-riesgo)

A+ hasta A-

BBB+ hasta BBB-

BB+ hasta B-

Por debajo B-

Sin rating (+riesgo)

De esta forma obtenemos el denominador, mientras que el numerador aparecerá en el pasivo del balance (Fondos propios y otros).

A continuación, os dejamos un video donde se explica en detalle Qué es y cómo se calcula  el Ratio de Capital.