No es poca la expectación que existe alrededor de unos juegos olímpicos. Y os preguntareis ¿por qué genera tanto interés este evento? Dejando aparte el lado competitivo entre países, sus atletas y la lucha entre estos gladiadores por coronarse como el mejor. Estos juegos generan la cifra de 8.000 millones de dólares. Hay un gran número de empresas y organizaciones relacionadas con este acontecimiento deportivo.

Los juegos olímpicos que marcaron un antes y un después, fueron los de Pekín en 2008, costaron un total de 39.150 millones de dólares incluyendo los gastos en infraestructuras. La conocida cadena NBC Universal realizo un desembolso por valor de 893 millones de dólares para tener la posibilidad de emitir los juegos. El importe abonado fue recompensado con 1.000 millones de euros obtenidos por la publicidad.

La edición de este año se realizará en Rio de Janeiro del 5 al 21 de agosto. Si bien es verdad que los presupuestos estimados para estos eventos se suelen disparar, los países aun así buscan ser la sede de los juegos olímpicos, porque a pesar de que los costes en la adaptación y construcción de las infraestructuras necesarias para la posible realización de este gran acontecimiento sean elevados, las ganancias obtenidas suelen compensar el desembolso realizado. Tenemos el ejemplo de los juegos de Londres en 2012, donde estimaron un presupuesto de 2.400 millones, y terminaron realizando un pago de 9.300 millones. Sin embargo, los beneficios obtenidos llegaron a la suma total de 16.300 millones de euros, casi el doble.

El simple hecho de acudir a este tipo de eventos, ya no es solo la entrada, pues algunas de ellas cuentan con importes por valor de 15 dólares hasta los 458 dólares para eliminatorias importantes como baloncesto masculino, atletismo, etc. El alojamiento, la comida y bebida o incluso el transporte, son aspectos a tener en cuenta que encarecen la aventura de los juegos.

No cabe duda que el efecto “juegos olímpicos” no termina con su finalización, es decir, para la realización de dicho evento se construyen numerosas infraestructuras que una vez construidas, el país se sigue beneficiando de ello. No solamente a efectos de ocio, también se crean numerosos puestos de trabajo.

Y finalmente, hablemos de los participantes, atletas dedicados al 100% para llegar a lo más alto de la cúspide deportiva. A pesar de ser el foco principal del evento, no son los que más cobran. Estos reconocimientos se pueden acumular, de manera que el premio en metálico conseguido, está supeditado a las medallas recibidas. Depende además del comité olímpico de cada pais. En España por un oro en competición individual se obtuvieron en los anteriores juegos 94.000 euros. El país que otorga un mayor premio es Azerbaiyán (600.000 euros), otros países como Italia (150.000 euros) y Rusia (100.000 euros) entregan algo más. Francia recompensa con 50.000 euros a sus oros olímpicos individuales, China 41.000 euros, México, 30 000 euros, Argentina, 25.000 euros y Estados Unidos tan solo 20.000 euros. Por actividades en parejas o grupales la cifra disminuye. Y si el premio es plata o bronce el premio económico también es menor.

Y para poder financiar los entrenamientos, antes de ir, el plan ADO, entrega una beca a los deportistas de élite en función de la medalla obtenida. Esta beca se divide en grupos dependiendo de la especialidad, en el primer grupo hablamos de atletas que compiten de manera individual, en parejas o equipos de 4 personas, el segundo a la gimnasia rítmica, la natación sincronizada o el remo a ocho, y por último, el grupo 3 que trata de los deportes de equipo como baloncesto, balonmano, futbol o hockey. Los premios también dependen del grupo al que se corresponda.