Donald Trump anuncia la mayor bajada de impuestos de la historia de los Estados Unidos para empresas y para las familias para impulsar el crecimiento económico.

Todos conocemos de sobra que el presidente de los EEUU, Donald Trump, es un hombre de pensamiento liberal, aun así, el presidente no ha querido que quedase en un simple dicho.

La Casa Blanca anunció ayer sus intenciones de realizar la mayor bajada de impuestos de la historia de los EEUU. El presidente Trump no ha querido tener el protagonismo de la noticia y ha sido la Casa Blanca, la encargada de anunciarlo públicamente.

¿En qué consiste esta bajada de impuestos?

Trump plantea rebajar la fiscalidad y hacer de la fiscalidad estadounidense una de las más favorables del mundo, reduciendo de forma notoria el impuesto sobre sociedades del 35% al 15% y favoreciendo de esta manera a las empresas norteamericanas.

No solo se han anunciado noticias favorables para las empresas. El presidente de los EEUU también tenía buenas noticias para las personas físicas. El gobierno ha anunciado que pretende eliminar casi todas las deducciones (excepto hipotecas y donaciones), reducir de 7 a 3 los tramos fiscales (10%, 25% y 35%) y rebajar el tipo máximo de impuestos del 39% al 35%. Además una de las medidas más destacadas es la exención de tributación para parejas casadas sobre los primeros 24.000 dólares que a día de hoy se sitúa en los 12.600 dólares.

Todo ello amparado en la simplificación de las leyes tributarias, que hasta ahora habían frustrado tanto a sus ciudadanos. Las cuales eran tan complicabas que no facilitaban el proceso de declaración de impuestos.

Pese a esta reducción de recaudación fiscal, Trump pretende compensar las pérdidas con un aumento del PIB en un 3%.

Estas políticas de bajada de impuestos para aumentar la recaudación fiscal en un largo plazo han sido apoyadas por grandes economistas en otros tiempos como John Maynard Keynes o Arthur Laffer. Tanto fue así que incluso el presidente de los EEUU, Ronald Reagan la puso en marcha, eso sí, sin lograr sus objetivos. Es por ello que otros grandes economistas como John Kenneth Galbraith han criticado fuertemente estas políticas.

Según Steven Munchin, secretario del tesoro, “Esta iniciativa pretende reducir la fiscalidad corporativa de los EEUU, con el objetivo de tener las empresas más competitivas del mundo”

¿Que conlleva esta iniciativa por parte del gobierno americano?

Como hemos dicho anteriormente, esta propuesta del presidente Trump pretende cambiar la fiscalidad de los EEUU, que actualmente es una de las fiscalidades corporativas más gravosas del mundo a una de las más favorables.

Según Gary Cohn, consejero jefe de asuntos económicos y Steven Munchin, secretario del tesoro, “Estas nuevas políticas fiscales y la reducción del impuesto de sociedades, permitirán a los Estados Unidos tener el tejido empresarial más fuerte y competitivo del mundo”.

Estaríamos hablando de una reducción del impuesto de sociedades de un 35% al 15%, siendo una rebaja de más de un 50% que convertiría el impuesto de sociedades norteamericano en uno de los más bajos del mundo.

Además, se pretende rebajar la carga fiscal en las repatriaciones de capital para empresas multinacionales americanas que operan en el exterior, como es el caso de Apple, Google o Amazon. Pasando de una tasa de repatriación alta a una tasa más competitiva. Aun así, de esta tasa aún no se han desvelado detalles, el presidente Trump se lo ha reservado para anunciarlo más adelante.

Esta nueva rebaja fiscal en la repatriación reduciría notablemente la desviación de impuestos y la expatriación de capital por parte de las grandes compañías norteamericanas que operan en el extranjero.

Además, Trump ha declarado que pretende eliminar los aranceles relativos a la importación de productos extranjeros, una propuesta que no dejó indiferente a nadie, ya que dejaba tras de sí el proteccionismo del que había hecho gala Estados Unidos a lo largo de su historia.

Si esta propuesta se confirmase categóricamente, repercutiría directamente a las empresas que debido a su cadena de producción o a su modelo de negocio, se ven obligadas a importar productos extranjeros que luego son vendidos en sus establecimientos.

Tal como afirmaba el gobierno norteamericano esta mañana, las propuestas han sido discutidas con empresarios de los distintos sectores que conforman el tejido empresarial y con miembros de la Cámara de Representantes y del Senado.

El anuncio también ha causado efecto en los mercados financieros impulsando a Wall Street, donde el Dow Jones ha vuelto a superar los 21.000 puntos. Los inversores han celebrado la bajada de impuestos a las grandes empresas, si bien era algo que han venido descontando desde que Trump ganó las elecciones presidenciales el pasado 8 de noviembre.

Ni qué decir quedar que la bajada de impuestos supondría un aumento de la renta disponible de las familias. Recordemos que a más renta disponible, más capacidad de consumo. Lo que tendría como consecuencia directa un previsible aumento de las ventas por parte de las empresas. Y en este sentido un mayor crecimiento económico.