El microcrédito -también conocido como microfinanza- es un tipo de préstamo basado en conceder dinero a personas que tienen una idea de negocio viable pero que no disponen de avales y que, por tanto, son excluidas de los bancos tradicionales. Son préstamos de corta duración y cuantías no muy elevadas.

Consiste en la provisión de una variedad de servicios financieros tales como depósitos, préstamos y seguros destinados a invertir en microempresas, salud y educación, hacer frente a emergencias familiares o en saber organizar la producción y distribución de bienes.

Los microcréditos están dirigidos a personas que no pueden solicitar un préstamo por los  sistemas tradicionales, como serían los bancos,  por no cumplir con los requisitos que se exigen.

Consisten en préstamos de una cuantía reducida y de corta duración enfocados a impulsar a esos emprendedores, que teniendo un proyecto empresarial carecen del capital necesario, o bien a solucionar pequeños imprevistos de las economías familiares.

Los microcréditos por lo general pueden llegar hasta los 3.000 euros. Suelen ser de mayor cuantía que los minicréditos, que son préstamos inferiores a los 900 euros.

El concepto de microcrédito nace en 1960 de la mano del economista Muhammad Yunus, fundador del Grameen Bank y considerado el padre de los microcréditos sociales. Sin embargo, no fue hasta 1992 cuando este bengalí los pone en práctica en su país de origen, India, con motivo de una catástrofe natural.

¿Cómo acceder a un microcrédito?

Tanto las entidades públicas como las privadas pueden conceder microcréditos, pero son estas últimas las que han tenido un auge en los últimos años.

Dependiendo a que va destinado el microcrédito, las características y condiciones del préstamo serán diferentes. No será igual financiar un negocio que un electrodoméstico. No obstante, si la idea de negocio es prometedora puede conseguir unas condiciones preferentes. El importe que se puede solicitar y el plazo de devolución del préstamo varían según las entidades emisoras.

El microcrédito en España

El microcrédito en España tiene dos importantes particularidades: en primer lugar, es un crédito sin garantías aunque existen diferentes estrategias para sustituirlas, ya sea mediante el análisis en profundidad de los proyectos o bien a través de la presencia de entidades de apoyo; en segundo lugar, el préstamo está orientado fundamentalmente a actividades productivas.

Paralelamente, son varias las instituciones gestoras de microcréditos en nuestro país:

– Entidades sociales que intermedian con ahorros o entidades de financiación alternativa. Así, conceden los microcréditos a partir de los ahorros remunerados de otras personas físicas o jurídicas.

– Entidades sociales que no intermedian con ahorros. En este caso, los microcréditos proceden de fondos no reembolsables obtenidos en forma de donaciones y subvenciones.

– Entidades privadas de crédito, cuyos fondos para microcrédito tienen un origen bancario.

– Entidades públicas de crédito, con fondos para microcrédito procedentes del mercado y con riesgo compartido con otras entidades privadas de crédito.

La Comisión Europea afirma que una empresa microfinanciera debe ser sostenible, eficiente y eficaz.