La falta de regulación en el transporte aéreo vuelve a provocar el caos

Ryanair

Ryanair sigue con su huelga. Ante una falta de regulación por parte del gobierno, la aerolínea irlandesa Ryanair vuelve a dejar a miles de familias tiradas en los aeropuertos ante una guerra entre la compañía y sus trabajadores. La actuación monopolista por parte de las aerolíneas vuelve a dejar a miles de viajeros sin vacaciones.

Al igual que ocurrió con Vueling, llegan las vacaciones de verano y volvemos a encontrarnos la misma situación en los aeropuertos. Las pantallas de los mostradores de facturación vuelven a mostrar las mismas siglas de vuelos cancelados que el verano pasado, volviendo a dejar a miles de familias estancadas en los aeropuertos españoles.

Ante la falta de regulación del transporte aéreo español, la huelga proclamada por Ryanair vuelve a sacudir a miles de familias que iban este verano a los aeropuertos con la intención de iniciar sus vacaciones. Estas familias han visto como sus vacaciones vuelven a verse truncadas por una huelga, esta vez de la compañía irlandesa Ryanair, que les deja en los aeropuertos y sin ahorros.

Las vacaciones de verano para los españoles y muchos turistas que vienen a la península a pasar unos días de verano y disfrutar de las playas del territorio español se ha vuelto una pesadilla y una montaña de incertidumbres desde la oleada masiva de huelgas en pleno apogeo de la operación salida. Los viajeros que pretenden comenzar sus vacaciones sienten miedo ante una falta de regulación en materia de trabajo y empleo que amenaza con la huelga de personal.

Ante la falta de regulación, la situación de las huelgas en aeropuertos ya está comenzando a ser una preocupación, pues ante un sector prácticamente monopolizado como el sector del transporte aéreo, las condiciones del viajero siempre están por debajo de las de la compañía, por lo que en muchas ocasiones, siempre es el viajero el que sale más perjudicado.

Pese a que el gobierno está intentando tomar cartas en el asunto, el tema de las low cost y sus guerras con personal y sindicatos están enfureciendo a los ciudadanos que todos los años esperan ansiosos sus vacaciones para que posteriormente se vean lastradas por una espontanea huelga de reivindicación de derechos por parte del personal de la aerolínea.

Esta situación se ha vuelto cada vez más insostenible, ya que el que siempre paga los platos rotos de todo esto siempre es el pobre viajero que nada tiene que ver con los sueldos que la compañía reparte a sus empleados o las guerras que esta mantiene con sindicatos laborales.

Sea como sea, el caos se ha vuelto a adueñar de los aeropuertos españoles y miles de familias se están volviendo a ver tiradas en los aeropuertos ante la cancelación de los vuelos que tenían programados para comenzar sus vaciones de verano.

Una regulación más que necesaria

Todas estas familias estarán de acuerdo si se habla de una regulación por parte del Gobierno que tome las riendas de esta situación y evite que esto ocurra año tras año. Las aerolíneas poseen prácticamente el monopolio del sector del transporte aéreo, por lo que el usuario y cliente es siempre el más perjudicado ante cualquier imprevisto que ocurra.

Para esto es necesario una intervención del gobierno que frene esta situación, pues estamos ante una situación de insostenibilidad y que no puede continuar por este camino, pues al igual que ocurre con todas las compañías, para las aerolíneas el cliente debería ser su prioridad y no es así.

El sector de transporte aéreo es uno de los sectores más obsoletos del mundo. Aunque parezca que existe una gran innovación en el sector, la única innovación que se está dando va encaminada en la reducción de costes por parte de las aerolíneas, una reducción que siempre acaba pasando factura para el cliente.

Estamos viendo en los últimos años como cada vez más las compañías van en busca del deseado sistema low cost, el cual permita a estas reducirse costes en todo, pero, ¿dónde está la calidad en el servicio para el cliente?

Desde hace muchos años, vemos como la atención al cliente en el sector aéreo es un completo desastre. Los aeropuertos es un verdadero terror para miles de viajeros, pues su supremacía en materia de derechos y obligaciones hacen que ante cualquier imprevisto, siempre sea el viajero el más perjudicado.

Es por esto que esta situación debe revertirse, pues estamos ante una verdadera injusticia en materia de derechos para un cliente, que es el que realmente hace que estas compañías puedan operar y seguir funcionando en un mercado dominado y controlado por ellas.

Un monopolio camuflado

Pese a que ojos de un mercado no podamos hablar de un monopolio en el sector aéreo, el sector aéreo opera en las mismas condiciones que si así lo fuese. Compañías como Edreams u otras de gestión y reserva de vuelos se han vuelto en un verdadero monopolio para los viajeros, pues estas ofrecen unas condiciones y te tienes que adaptar a ellas en todos los casos.

Este sector necesita una reconversión, pues los ciudadanos ya se han hartado de tener que pasar por el aro de estas aerolíneas para viajar, las cuales siempre tienen ases bajo la manga que les permiten salir ganando ante cualquier imprevisto y dejar al cliente con los derechos más básicos.

Ante esto, el gobierno está pendiente de actuar, aunque si es cierto que hasta el día de hoy, pocas han sido las regulaciones que se han hecho en materia de transporte aéreo. Una situación bastante compleja dado que el transporte aéreo es de los medios de transporte más utilizados en el mundo y con una clara tendencia alcista en el uso de este.

Al igual que ocurre con millones y millones de empresas, el sector del transporte aéreo debería ser igual, un sector adaptado a unas necesidades y unas condiciones que el cliente precisa y que hacen de viajar una experiencia cómoda y confortable. Aunque, hasta ahora, viajar es una incertidumbre, pues ante cualquier imprevisto, podríamos vernos en una terrorífica situación.

En un mercado tan globalizado y donde la competencia aprieta tanto, es impensable que todavía existan mercados tan dominantes como el mercado del transporte aéreo. Aunque, si bien es cierto, sin el cliente, estas aerolíneas serían las que pasarían la peor de sus pesadillas.

Ante esto, debemos actuar y hacer ver a estas aerolíneas que es el cliente el que debe poner las reglas de esto, pues al final es el agente económico que hace que estas compañías funcionen, sin embargo, la falta de actuación por parte del gobierno ha hecho que estas compañías se adueñen de un sector del que dependen muchos ciudadanos a nivel mundial.

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