La Compra de Mercaderías es un tipo de transacción dentro de la contabilidad que se centra en el aprovisionamiento que realiza una empresa de diferentes bienes destinados a una posterior comercialización.

Mediante los procesos de compra de mercaderías las compañías logran abastecerse de cara al desarrollo de su actividad. Este tipo de operaciones está muy presente en el modelo de negocio de los empresarios minoristas, por ejemplo.

El modo de trasladar estas transacciones según la normativa contable es indicando el importe de las compras (o precio de la transacción) en el momento que las mercaderías son recibidas por parte de los proveedores. Del mismo modo también se incluyen aquellas otras mercancías pendientes de recepción y de las que se encarga de transportar la propia empresa. Además, dicho aprovisionamiento se contabiliza atendiendo a la de bienes incluidos en el subgrupo 30, 31 y 32 del Plan General Contable.

Algunos ejemplos, entre otros muchos, de estas distinciones en subgrupos atendiendo a los detalles de la transacción pueden ser:

  • Compra mercaderías con descuento pronto pago incluido en factura
  • Compra de mercaderías con pago aplazado
  • Compras de mercaderías con gastos de cuenta del vendedor pagados por comprador.

Existe una separación dentro del concepto de compra de mercaderías atendiendo a la forma en que se presenta el objetivo de la transacción. Así, se pueden diferenciar las mercaderías como tal, de otras compras relacionadas atendiendo a su propia composición.

Por lo tanto, existen compras de mercaderías cuando lo que se adquiere son elementos destinados a una futura comercialización sin tener que pasar por un cambio de su forma. Lo opuesto sucede con la compra de materias primas, las cuales sí que están dirigidas a una futura transformación y manipulación. Alternativamente también es posible otro tipo de aprovisionamiento de elementos accesorios en la producción y la comercialización propia de la actividad de la empresa.