El término MBA se refiere a un máster de administración de empresas que prepara a los profesionales para adquirir habilidades directivas, técnicas y de gestión. Estas capacidades resultan útiles para poder ocupar puestos de responsabilidad dentro de una empresa.
Es decir, que un MBA ayuda al estudiante a conocer mejor cómo funciona una organización en conjunto. Por esa razón, durante el programa se trabajan materias relacionadas con las principales áreas de la empresa.
En efecto, entre las áreas de estudio se encuentran las finanzas, la contabilidad, la administración, el marketing, las operaciones y la estrategia empresarial. Todos estos conocimientos ayudan a mejorar la toma de decisiones y la gestión de las distintas actividades empresariales.
Todo esto permite que el profesional pueda ampliar la base de conocimientos de empresa. O bien prepararse mejor para asumir nuevas responsabilidades dentro de distintos sectores.
Ahora bien, la sigla MBA proviene del inglés Master of Business Administration y en español se traduce como máster en administración de empresas. Este tipo de titulación se ofrece en universidades y en escuelas de negocios.
Se trata de una opción que muchas personas valoran cuando quieren mejorar la preparación con la que afrontan el mercado laboral. Puesto que las empresas exigen cada vez más competencias relacionadas con la gestión, la organización y el liderazgo.
¿Qué se estudia en un MBA?
Desde luego, cada programa de MBA presenta diferencias. Sin embargo, la mayoría de los MBA comparte un grupo de materias bastante parecido.
Entre los contenidos más habituales se encuentran:
- Finanzas y contabilidad. Estas asignaturas permiten entender mejor la situación económica de una empresa. Además, ayudan a interpretar datos financieros y a tomar decisiones con mayor criterio.
- Marketing y dirección comercial. Contenidos relacionados con clientes, mercados, ventas y posicionamiento. Todo ello resulta útil para comprender mejor la actividad comercial y hacer seguimiento al cumplimiento de los objetivos e indicadores de marketing.
- Operaciones y organización. También se estudian cuestiones vinculadas con procesos, producción, logística y funcionamiento interno. De este modo, el alumno puede conocer mejor cómo se coordina la actividad diaria de una empresa.
- Estrategia empresarial. El MBA suele dedicar una parte importante al análisis de objetivos, de la competencia y a la toma de decisiones a medio y largo plazo.
- Recursos humanos y liderazgo. Incluyen materias centradas en gestión de equipos, negociación y dirección de personas.
Además, muchos programas han incorporado temáticas más actuales relacionadas con el entorno digital. Entre ellas, se pueden encontrar contenidos sobre marketing digital, comercio electrónico, análisis de datos, transformación digital e inteligencia artificial aplicada a la empresa.
De este modo, el alumnado puede conocer mejor cómo influyen estas herramientas en la relación con clientes, en la toma de decisiones y en la mejora de procesos dentro de la actividad empresarial.
Por otra parte, en los programas MBA más eficaces o con mayor reconocimiento se aprende mediante ejercicios prácticos y análisis basados en el método del caso y en la elaboración de trabajos en grupo, que suelen consistir en proyectos de creación de empresas o planes de negocio. De esa forma, el aprendizaje se acerca más a situaciones habituales dentro de la empresa.
¿Qué tipos de MBA se ofrecen?
Lo cierto es que, la oferta de MBA es muy variada. La razón es que cada perfil profesional presenta necesidades distintas. Por ello, universidades y escuelas de negocios ofrecen modalidades adaptadas al tiempo disponible, a la experiencia previa y al tipo de formación que busca cada persona.Entre los tipos de MBA más habituales encontramos:
MBA a tiempo completo
En primer lugar, se encuentra el MBA a tiempo completo. Este formato suele dirigirse a personas con poca experiencia laboral o que pueden dedicar una etapa completa al estudio.Por ese motivo, exige una dedicación alta y normalmente se desarrolla en modalidad presencial. El objetivo es concentrar el aprendizaje en un periodo concreto.
Executive MBA
En segundo lugar, aparece el Executive MBA. Este programa se orienta a profesionales que ya cuentan con varios años de experiencia y que desean compatibilizar el estudio con el trabajo.Por ello, suele impartirse en horarios adaptados a la actividad laboral. La finalidad pasa por reforzar conocimientos de dirección y gestión sin dejar de lado la vida profesional y/o personal.
MBA online o semipresencial
En tercer lugar, se puede optar por el MBA online o semipresencial. Esta modalidad resulta útil para quienes necesitan mayor flexibilidad horaria o viven lejos del centro de estudios.De igual forma, permite continuar con otras obligaciones personales o laborales mientras se realiza el programa.
MBA con orientación internacional o especializada
Finalmente, algunas instituciones académicas ofrecen programas con una orientación más concreta. En unos casos, el foco está en negocios internacionales. En otros, se dirige hacia ámbitos como finanzas, marketing o gestión de personas.
Por supuesto, este tipo de MBA responde mejor a necesidades más específicas de cada profesional.
¿En qué casos puede interesar estudiar un MBA?
Cursar un MBA puede tener sentido en fases profesionales muy distintas. La conveniencia de dar ese paso cambia según la experiencia acumulada, las funciones que ya se desempeñan y la meta laboral que se quiera alcanzar.
En algunos casos, puede tener sentido al terminar la carrera universitaria, sobre todo cuando se busca completar la formación con una visión más amplia de la empresa. En otros, resulta más adecuado tras varios años de experiencia laboral, cuando ya han aparecido nuevas funciones, más responsabilidad o la necesidad de tomar decisiones de mayor alcance.
Por ejemplo, puede ser una opción razonable para quien quiere acceder a puestos de gestión. Es el caso de un técnico que pasa a coordinar un departamento, de un comercial que empieza a dirigir un equipo de ventas o de un profesional de finanzas que participa cada vez más en niveles de decisiones estratégicas de un negocio. También puede resultar útil para quien necesita entender mejor otras áreas de la empresa que quedan lejos de la especialidad de origen, como ocurre con un ingeniero que necesita manejar conceptos de marketing y contabilidad, o con un perfil creativo que empieza a asumir tareas de presupuestos, operaciones y estrategia.
De igual manera, el MBA puede interesar a personas que desean cambiar de sector o asumir mayores responsabilidades dentro de la empresa. Puede ser útil, por ejemplo, para alguien que quiere pasar de una pyme a una multinacional, de un puesto operativo a otro de dirección, o incluso para quien está valorando poner en marcha un proyecto propio y necesita una base más completa de gestión.
Ahora bien, antes de tomar la decisión de estudiar un MBA, conviene preguntarse qué se espera realmente del programa. Es importante tener claro si el objetivo pasa por mejorar la empleabilidad, ampliar conocimientos de empresa, ampliar la red de contactos o prepararse para un puesto directivo. Por ejemplo, puede pensarse en cargos como responsable de área, jefe de unidad, director comercial, director de operaciones o gerente de negocio. Cuanto más definido esté el objetivo, más fácil resultará valorar si esta formación responde de verdad al momento profesional.
¿Qué conviene revisar antes de elegir un MBA?
Ante todo, conviene recordar que no todos los programas ofrecen lo mismo. Por eso, antes de elegir, resulta recomendable revisar varios aspectos.
- El perfil del alumnado. Esta cuestión es importante porque no es lo mismo estudiar con recién graduados que con profesionales que ya ocupan puestos de responsabilidad. El tipo de grupo puede cambiar bastante la experiencia de aprendizaje.
- El profesorado. Luego, conviene revisar quién imparte el programa. Resulta aconsejable que exista una combinación entre docentes con perfil académico y profesionales con experiencia real en empresas de diferentes sectores.
- La metodología. Además, es importante fijarse en cómo se desarrolla el curso. Algunos programas dedican más horas a clases teóricas y a la explicación de conceptos, mientras que otros dan más importancia a casos prácticos, trabajos en grupo, simulaciones y resolución de situaciones reales de empresa. Por ello, conviene valorar qué forma de aprendizaje puede resultar más útil según la experiencia previa, el ritmo de estudio y el tipo de conocimientos que se quiere adquirir.
- El tipo de titulación. También conviene distinguir entre título oficial y título propio. Esta diferencia puede influir en la elección del MBA, ya que no tiene las mismas consecuencias para quien busca una formación con validez académica que para quien da más importancia al enfoque práctico o al reconocimiento del programa en el mercado laboral.
- El coste y el tiempo necesario. Por otra parte, se debe considerar tanto el precio del programa como el tiempo de dedicación que exige. No es lo mismo cursar un MBA presencial entre semana, con clases de varias horas al día, que un Executive MBA con sesiones concentradas durante el fin de semana o una modalidad online más flexible. Tampoco supone el mismo esfuerzo pagar una matrícula elevada de una sola vez que asumir el coste poco a poco mientras se mantiene la actividad laboral. Tener claros estos aspectos permite valorar con mayor precisión si el programa puede compatibilizarse con el trabajo, la vida personal y el presupuesto disponible.
¿Cuánto cuesta estudiar un MBA?
Sin duda, el precio es otro de los aspectos que conviene revisar antes de tomar la decisión. La razón es que el coste de un MBA puede variar de forma notable según el centro, la modalidad, duración y el tipo de programa.
Por ejemplo, en Madrid hay programas con importes muy distintos. En el MBA de la Cámara de Comercio de Madrid, el importe total publicado es de 11.540 euros, distribuidos en una matrícula inicial de 940 euros y ocho cuotas mensuales de 1.325 euros. El Global MBA de IE Business School indica un precio de 65.000 euros, al que añade una aportación de 1.200 euros a la IE Foundation. Por otro lado, el MBA de la Universidad Carlos III de Madrid publica una matrícula general de 19.800 euros y de 13.500 euros para ciudadanos comunitarios.
Por ello, al comparar los precios de los MBA en Madrid o de las diferentes ofertas en otras ciudades, conviene no fijarse solo en la cifra final. También resulta importante revisar qué incluye el precio, si el programa permite compatibilizar con el trabajo, el nivel de esfuerzo económico y de tiempo que exige durante los meses de estudio.
En algunos casos, además de la matrícula, pueden existir pagos por concepto de reserva, otros temas adicionales o el abono referido a estancias internacionales. Por tanto, merece la pena revisar cada programa y comparar en detalle sus diferentes características antes de elegir.

