Ameyoko_Ueno_Tokyo_Japón

La ultra expansiva política monetaria que llevó a cabo Japón para salir del estancamiento económico ha resultado ser un fracaso, como reconoció la semana pasada el mismo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda.

En 2013 marcó como objetivo la inflación, fecha en la cual duplicó la base monetaria y el tamaño de su deuda pública. Además compró otros instrumentos financieros, incluso acciones cotizadas en el Nikkei por ejemplo. Siguiendo a este ritmo, el banco de Japón se convertirá en el mayor accionista de 40 de las empresas del Nikkei. Todo ello con el objetivo de alcanzar el 2% de inflación en un plazo de dos años. De momento, lo que sí ha conseguido es abaratar el coste de la deuda, como podemos ver en el gráfico de abajo. Pero su objetivo principal (la inflación) no se ha conseguido.

Política monetaria Japón

El error al que se refiere el presidente del banco japonés no es algo nuevo. No es la primera vez que las autoridades monetarias se fijan unos objetivos, y una vez terminado el plazo propuesto ven que no pueden cumplirlos. Como en la década pérdida de los años 90. Ahora, el Gobierno se ha propuesto aumentar la inflación a toda costa. Pero su política monetaria ultra expansiva tampoco está surtiendo el efecto deseado.

A pesar de estas últimas declaraciones de Kuroda, el Banco de Japón afirmó que este objetivo de inflación del 2% es un dato que debería conseguirse en abril de 2017 y marzo de 2018. El objetivo inicial era que los resultados se obtuviesen en los meses de abril y septiembre de 2017, lo que significaría que es la cuarta vez en un año que el banco japonés pospone la fecha para conseguir el objetivo de inflación

Karuhiko Kuroda, en la Universidad de Keio, declaró que se requiere un fuerte compromiso para superar las condiciones en las que se encuentra.

En enero de este año, el presidente situó el tipo de interés de depósito en -0,1%, lo cuál inicialmente creó confusiones al ser un hecho nuevo que en japón se paseasen tipos negativos. Kuroda admitió que estabilizar el nivel de precios se ha convertido en “un desafío sin precedentes”, no sólo para el Banco de Japón, sino también para otros bancos centrales.

El Fondo Monetario Internacional llamó a presentar una política monetaria con una mayor flexibilidad donde la entidad monetaria deba abandonar una fecha especifica para alcanzar el objetivo de la inflación.