El Banco Central Europeo se despide el año 2015 con una nueva batería de medidas para combatir la deflación, aunque no ha rebajado los tipos de interés como muchos esperaban, que siguen anclados en el 0,05%, el mínimo histórico desde septiembre de 2014. ¿Por qué es tan importante combatir al fantasma de la deflación?

La secuencia de la deflación tiene unos efectos devastadores sobre la economía:

  1. Al caer los precios, se reducen los ingresos de las empresas. Como los costes de producción no disminuyen, las compañías recortan la inversión y el empleo. Así que cada vez es más pequeña la masa salarial y también la demanda, lo que implica menos ventas.
  2. A la vez, los consumidores retrasan sus compras y las empresas sus gastos, al creer que más tarde todo será más barato. La situación se ve agravada porque el peso de las deudas en relación con los salarios aumenta y, con él, el riesgo para el sistema financiero.
  3. Ante esta coyuntura, aumenta la prima de riesgo de los bancos, que reducen la oferta de crédito.

La estabilidad de precios es uno de los objetivos del banquero italiano, quien ha dejado entrever que aún se ha guardado munición de cara a 2016, por si fueran necesarias más medidas de carácter expansivo para combatir las tasas de inflación bajas y hacer que la banca mueva los 550.000 millones que le sobran.

Cinco nuevas medidas, insuficientes para el mercado

Con la inflación (medida por el índice armonizado de precios al consumo) en el punto de mira, el BCE ha anunciado que prevén que los precios de la zona euro se sitúen en el 0,1% en 2015, en el 1% en 2016, y en el 1,6% en 2017.

Son cinco medidas las anunciadas en el comunicado del BCE:

  1. En cuanto a los tipos de interés oficiales del BCE, han decidido bajar el tipo de interés de la facilidad de depósito en 10 puntos básicos, hasta el -0,30% (-0,20% previo). El tipo de interés de las operaciones principales de financiación y el tipo aplicable a la facilidad marginal de crédito se mantendrán en sus niveles actuales de 0,05% y 0,30%, respectivamente.
  2. En cuanto a las medidas de política monetaria no convencionales, han decidido ampliar el programa de compra de activos (QE). Las compras mensuales de 60 mil millones de € se van a alargar hasta final de marzo de 2017, o más allá, de ser necesario.
  3. Se ha decidido reinvertir el dinero de los valores de renta fija comprados bajo el programa QE a medida que vencen. Esto quiere decir que si un bono que tengan comprado vence, destinarán ese capital a comprar nuevos instrumentos.
  4. También se ha decidido incluir en el QE, los instrumentos de deuda negociables denominados en euros emitidos por los gobiernos regionales y locales ubicados en la zona del euro en la lista de activos que son elegibles para las compras mensualess por los respectivos bancos centrales nacionales.
  5. La última medida que han anunciado -a modo de recordatorio-, que van a continuar dándole barra libre de liquidez a los bancos, como llevan haciéndolo desde 2008 durante todo el tiempo que haga falta. Continuará realizando las operaciones principales de financiación a 3 meses, y las operaciones de financiación a más largo plazo, como los procedimientos de subasta a tipo fijo con adjudicación plena.