API, acrónimo del término en inglés Application Programming Interfaces, es un conjunto de comandos y funciones informáticas que permiten a los desarrolladores crear programas específicos para sistemas operativos concretos. 

Según el experto en informática Benjy Weinberger, un API es una especificación formal sobre un módulo de software como un módulo de un software se comunica con otro.

Ejemplos de usos de API

La API es algo que no ve el usuario ya que solo se trabaja de cara al software.

Por ejemplo, cuando el usuario compra entradas de cine a través de la página web de una sala e introduce la información de su tarjeta de crédito, la web utiliza una API para enviar esta información de forma remota a otro programa que verifica si los datos bancarios son correctos.

Una vez que se confirma el pago, la aplicación remota envía la información al sitio web del cine y confirma de manera correcta el pago, permitiendo que esta página emita los tickets para los usuarios.

Otros ejemplos destacados del uso del API serían los siguientes.

  1. Google Maps a través de su acceso a “API” permite poner datos e información útil sobre sus mapas, y presentarlos con ciertas búsquedas o funciones personalizadas, desde nuestra propia aplicación.
  2. Twitter ha permitido el desarrollo de un gran número de sistemas alternativos y servicios web que operan a través de su API.
  3. Facebook Connect cede a través del API ciertos datos para registrar automáticamente usuarios en otros sitios web, dándoles la posibilidad de registrarse y loguearse con sus propias cuentas de Facebook.
  4. Paypal con su “API” permite hacer operaciones de pagos electrónicos usando el propio sistema web, sin necesidad de acceder/operar en la web de Paypal por lo que facilita esta transacción.

Usos de las API

Las API pueden servir para comunicarse con el sistema operativo (WinAPI), con bases de datos (DBMS) o con protocolos de comunicaciones (Jabber/XMPP).

En los últimos años se han utilizado de manera positiva en el sector del marketing digital a través de redes sociales (Twitter, Facebook, Youtube, Flickr, LinkedIn, etc) y otras plataformas online (Google Maps, WordPress…), lo que ha convertido el social media marketing es algo más sencillo y mucho más rentable.

Las API permiten hacer uso de funciones ya existentes en otro software por lo que no es necesario estar  reinventando ya que se utiliza código que se sabe que está probado y que funciona correctamente.

En el caso de herramientas que no sean de código abierto sirven para dar información a los programadores de cómo incorporar una funcionalidad concreta sin por ello tener que proporcionar información acerca de cómo se realiza internamente el proceso.