Se habla de coste de la vida, o costo de vida, cuando se hace referencia al cálculo o estimación de bienes y servicios que los hogares necesitan consumir para lograr cierto grado de satisfacción o alcanzar un determinado nivel de vida. Hablamos por lo tanto de un concepto teórico expresado por medio de un índice que mide las variaciones en el gasto de estos para la consecución de dicho objetivo.

Este concepto de coste de la vida está muy presente en el ámbito de la economía pública, aunque su principal problema reside en la dificultad a la hora de realizar cálculos exactos, ya que la satisfacción de los hogares se basa en elementos de carácter subjetivo.

El coste de vida suele asociarse con otro concepto como es el de poder adquisitivo debido a su naturaleza y explicación. Ambas definiciones se convierten en útiles herramientas a la hora de comparar las condiciones de vida entre diferentes países atendiendo a los precios de los bienes y servicios que demandan sus habitantes. En ese sentido, existen otros muchos modelos que sirven para este objetivo, como el conocido Índice Big Mac.

Cálculo del coste de la vida

Básicamente, se toman como referencia una serie de productos de la cesta básica de consumo de grupos de población para, posteriormente, establecer unos resultados ponderados que se refieran a la totalidad de un territorio. Por otra parte, los bienes o servicios incluidos en la medición suelen ser de los llamados imprescindibles y los cuales son normalmente consumidos incluso por familias de clase menos favorecida económicamente.

Teniendo en cuenta los niveles de consumo representados en esta cesta, el coste de la vida sería la cantidad de dinero que una familia necesita para acceder a la misma en un periodo de tiempo determinado. Debido a este hecho es comúnmente empleado el Índice de Precios al Consumo (IPC) como referencia al hablar de los gustos y costumbres de los hogares de un país o territorio.

Partiendo de los datos de precios ofrecidos por este medidor es posible analizar las tendencias existentes en términos del consumo de la población en determinados periodos de tiempo y expresar estas variaciones por medio de porcentajes respecto a un número o año base.