Un impuesto progresivo es un sistema de impuestos en dónde se establece que a mayor nivel de renta, mayor será el porcentaje de impuestos a pagar sobre la base imponible. El tipo de gravamen aumenta cuanto mayor es la capacidad económica de la persona obligada al pago del impuesto. Es lo contrario al impuesto proporcional.

Los impuestos progresivos reducen la presión sobre las personas con menos ingresos.  La finalidad de esta clase de tributos es lograr una mejor distribución de la riqueza. Por otra parte, hay quienes critican la progresividad de los impuestos argumentando que desincentivan el crecimiento económico de las personas, pues cuanto más se gana, mayor tipo de gravamen se soporta.

El Impuesto sobre la Renta es el perfecto ejemplo sobre el impuesto progresivo, ya que en casi todos los países del mundo se establece como impuesto progresivo.

Formas de progresividad

Hay tres tipos de progresividad en un impuesto:

  1. Progresividad por clases: Se establecen distintos grupos de renta y a cada grupo se le aplica un tipo impositivo.
  2. Progresividad por escalones: Se determinan una serie de escalones de renta y se aplica un tipo de gravamen diferente para cada escalón de renta.
  3. Progresividad continua: A cada fracción de renta se le aplica un tipo impositivo distinto, por pequeña que sea la diferencia entre las rentas.

Diferencias entre impuesto progresivo e impuesto proporcional

En materia de impuestos, es importante no confundir los conceptos progresividad y proporcionalidad. En un impuesto proporcional, el tipo de gravamen siempre será el mismo, independientemente del nivel de renta, mientras que en los impuestos progresivos, el tipo de gravamen aumentará a medida que se incremente la renta.

Críticas a los impuestos progresivos

Se dice que la gran finalidad de los impuestos de carácter progresivo es lograr una mejor distribución de la renta. Sin embargo, los expertos también han hallado inconvenientes en este tipo de impuestos:

  1. Grava más a las familias que al individuo.
  2. Arbitrariedad a la hora de fijar y modificar un impuesto progresivo.
  3. Puede provocar desmotivación sobre los incentivos al trabajo, ya que puede dar lugar al pago de un impuesto más elevado.