Una patente es un derecho otorgado por el Estado (u otra autoridad pertinente) a un inventor de modo que este sea el único autorizado para explotar y obtener ganancias de su invención durante un período de tiempo limitado.

Una patente es un derecho exclusivo que se otorga al creador o inventor de un cierto producto o servicio. Este derecho le permite fabricar y comercializar su invento de manera exclusiva, pudiendo demandar a cualquier otra persona u organización que intente copiar su invento.

La duración de la patente es limitada y a su vencimiento el inventor debe revelar los secretos de su invención (composición, estructura, etc.) de modo que todas las personas que estén interesadas puedan copiarlo y comercializarlo.

Características de una patente

Las patentes tienen las siguientes características básicas:

  • Se tratan de un derecho exclusivo
  • Tienen duración limitada, su duración depende del producto o servicio patentado. Usualmente no superan los 20 años.
  • Las otorga el Estado, generalmente a través de un organismo público especialmente dedicado al registro de patentes, marcas y protección de la propiedad intelectual e industrial.
  • La patente genera un monopolio que favorece al inventor o creador del producto o servicio.
  • La copia o explotación de un producto o servicio sin contar con su patente es ilegal y puede dar lugar a procedimientos sancionatorios (multas, cárcel, etc.)
  • Las patentes no sólo se aplican a productos o procesos complejos sino que también a inventos sencillos o ideas originales (por ejemplo un sujetapapeles, filtro, etc.)
  • Es válida en el territorio en el que se concedido la patente.

Objetivo de las patentes

El objetivo principal de la patente es incentivar la creación e innovación permitiendo que el inventor, que ha gastado energía y recursos en crear algo nuevo, pueda obtener una retribución.

Cuando no existen patentes, los incentivos para invertir en desarrollar nuevos productos, servicios o tecnologías se reducen ya que inmediatamente otros podrán copiarlos, apropiándose de gran parte de los beneficios. En otras palabras, si el inventor no puede obtener ganancias de sus creaciones, no le será rentable invertir en crear algo nuevo lo que terminará perjudicando al conjunto de la sociedad.

Si bien la patente genera un monopolio, este será de duración limitada ya que cuando finalice el período de protección, el inventor compartirá su creación permitiendo que otras empresas compitan con él. La mayor oferta y competencia a su vez, permitirán que más personas puedan acceder a los bienes que se encontraban patentados.

Ejemplo de patente

En la década de 1890´s, el alemán Rudolf Diesel desarrolló y patentó un motor menos contaminante que los que existían en aquella época. Si bien su creación fue adoptada años más tarde, ha generado importantes beneficios tanto para la industria automotriz como para la sociedad, mejorando la eficiencia y reduciendo la contaminación.

Actualmente, más del 50% de los vehículos en España tienen características del motor desarrollado por Diesel.