El pensamiento visual es una herramienta que consiste en transmitir y exponer ideas a través de dibujos sencillos y fácilmente reconocibles. El objetivo de esta técnica es entender mejor las ideas, definir objetivos, identificar problemas, descubrir soluciones, simular procesos y generar nuevos conceptos. A veces se conoce por su nombre en inglés visual thinking.

Al ver una idea a través de los ojos, se extiende enormemente la capacidad de comprensión y síntesis; además de facilitar la exposición de ideas cuando las palabras no son suficientes, desencadenando procesos compartidos de pensamiento, diálogo, diseño y acción.

El 80% del cerebro está diseñado para asimilar y procesar imágenes, por lo que le supone menos esfuerzo que leer un texto de ahí radica el éxito del pensamiento visual y su creciente utilización en los últimos años. El concepto de pensamiento visual se remonta al año 1969, utilizado por primera vez por Rudolf Arnheim’s.

Proceso de convertir ideas en imágenes

Dan Roam, experto en visual thinking  y autor del libro “Tu mundo en una servilleta, el proceso del pensamiento visual”, señala una serie de pasos incluidos en el proceso por el cual convertir ideas en imágenes para una mejor asimilación por parte del público:

  1. Mirar. Se absorbe la información visual, se recopilan datos y se selecciona lo que se considera más importante.
  2.  Ver. Tras la selección de lo prioritario, agrupamos esa información  a través de las relaciones entre los elementos y pautas que se están trabajando.
  3.  Imaginar.  Se interpretan y manipulan los elementos para crear nuevos y pautas que ayuden a crear un significado coherente.
  4.  Mostrar. Cuando se encuentre una pauta y se comprenda, se muestra a otras personas para obtener feedback y su entendimiento acerca de lo que se está mostrando.

Este es el proceso general que se lleva a cabo cuando se trabaja con el pensamiento visual, aunque no es obligatorio que siempre sea lineal.

Cómo dibujar para aplicar el pensamiento visual

No todos tienen una capacidad innata para dibujar, pero el pensamiento visual fomenta la creación de imágenes sencillas, claras y directas con el objetivo de que sean fácilmente reconocidas. Se utilizan algunas de las siguientes opciones:

  • Garabatos: muñecos o personajes para representar acciones.
  • Figuras básicas: los dibujos se inician con formas sencillas como flechas, triángulos, líneas, círculos…
  • Pictografías: con el inicio de figuras más sencillas se podrán ir creando figuras más complejas para desarrollar.