No te compres una casa. Haz esto, que es mucho mejor

¿Alquilar es realmente tirar el dinero? Descubre por qué invertir antes de comprar casa podría ser la opción financiera más rentable.

Carlos Pareja (EFPA) Actualizado el 30 octubre 2024

Nos han programado.

Ya está. Hay que decirlo de una vez por todas alto y claro:

¡Nos han programado!

Y en unos instantes vas a darme la razón. 

Ya verás.

Hoy he decido escribir este artículo para darte un consejo financiero. Pero uno de los de verdad.

Sí, ya sé lo que estás pensando: «¿Otra vez dándome consejos sobre qué hacer con mi dinero?». 

No exactamente. Hoy voy a contradecir todo lo que tu madre, tu cuñado y hasta tu vecino te han repetido durante toda tu vida.

Verás, existe ese mantra sagrado que todos el mundo repite cual papagallo: «Lo primero es comprar casa. Alquilar es tirar el dinero». 

¿Te suena? 

Nos han metido con calzador la idea de que la cumbre del éxito personal es comprarse un piso, preferiblemente con jardín, aunque sea del tamaño de un felpudo. 

Y cuanto antes mejor eh, no vaya a ser que te quedes sin tu trocito de paraíso hipotecario. 

¿Invertir antes? Blasfemia. 

Primero el ladrillo, luego ya si eso invertimos… si te queda algo, claro.

Pues yo, como buen rebelde sin causa, he decidido ir contracorriente. 

Y ojo, no es que me haya vuelto un nómada minimalista viviendo en una furgoneta. Simplemente he alterado el orden «lógico» de las cosas. 

La jugada maestra que nadie quiere ver

La mayoría hace esto: Ahorra para una entrada, pide una hipoteca que le ata de por vida, compra la casa, la amueblan (con más financiación, por supuesto), y luego… a ver qué se puede hacer.

¿El resultado? Estás hasta el cuello de deudas, tu dinero está atrapado en un activo ilíquido (que además hay que mantener), y cualquier imprevisto te hace sudar frío.

Años y años siendo «ricos en ladrillos», pero pobres en liquidez.

Invertir se convierte en un lujo inalcanzable, algo que “ya harás más adelante”. 

Spoiler alert: ese «más adelante» muy rara vez llega. O llega muy tarde.

Mi estrategia es justamente la contraria: Durante 10 o 12 años (o el tiempo que necesites), priorizo la inversión. 

Mes a mes, aporto una cantidad a mi cartera, diversificando en activos que generen dividendos. De esta manera, no solo veo crecer mi capital, sino que también recibo una renta pasiva. 

Así, cuando decido comprar una casa, no tengo que desangrarme. Saco una parte de mi inversión (que ojo, sigue generando beneficios), la uso para la entrada, y la hipoteca, si es que la necesito, se convierte en un trámite mucho menos traumático. 

Mis inversiones siguen trabajando, generando rentas que me ayudan a pagar la letra, y mi liquidez se mantiene. 

«Pero Carlos, ¿y mientras tanto qué? ¿Vives debajo de un puente?»

No, hombre, no. Alquilo. Y antes de que te dé un infarto, piensa en esto: mientras tú estás pagando una hipoteca de 1.500€ al mes más gastos de comunidad, IBI, reparaciones y reforma de la cocina que quería tu pareja, yo:

  1. Pago un alquiler (probablemente menor que tu hipoteca).
  2. Tengo flexibilidad para mudarme si me sale una oportunidad laboral en otro lugar.
  3. No me preocupo si se rompe algo (que lo arregle el casero).
  4. Y lo más importante: mi dinero está generando más dinero en lugar de estar congelado en ladrillos.

Los números no mienten (aunque a veces los maquillemos un poco)

Vale, vamos a ponernos serios un momento y hacer unos cálculos rápidos. 

Imaginemos que te quieres comprar una casa en Sevilla, y ves que el precio medio de una vivienda de unos 120 metros cuadrados es de 400.000€ (que sí, que por ese precio debería venir con mayordomo, pero es lo que hay).

Escenario tradicional (comprar ahora):

  • Entrada: 120.000€ (El 20% de entrada + 10% de impuestos. Es decir, todo tu patrimonio, que no es poco)
  • Hipoteca: 320.000€ a 30 años al 3% fijo.
  • Cuota mensual: unos 1.350€
  • Patrimonio invertido: 0€
  • Ingresos pasivos: 0€

Mi escenario (esperar 10-12 años invirtiendo):

  • Patrimonio acumulado: 350.000€
  • Entrada para la casa: 120.000€
  • Te quedan invertidos: 230.000€
  • Ingresos por dividendos (4% bruto): 9.200€/año = 766€/mes

Ahora viene lo interesante:

  • Tu hipoteca seguiría siendo de 1.350€/mes
  • PERO tienes 766€/mes viniendo de dividendos
  • Coste real mensual: 584€ 

O dicho de otra forma: tus inversiones te están pagando más de la mitad de la hipoteca (el 56%) mientras duermes. 

¿Que los dividendos tributan? Sí, pero incluso después de impuestos te están pagando una buena parte de la hipoteca.

Y lo mejor es que ese patrimonio invertido puede seguir creciendo. Mientras que en el primer escenario estás empezando desde cero, en el segundo ya tienes una base sólida generando rendimientos.

Ah, y antes de que alguien me diga «pero es que los alquileres en Sevilla…».

Sí, ya sé que no son baratos. Pero entre pagar 800-900€ de alquiler mientras construyes un patrimonio que te genera ingresos, o pagar 1.350€ de hipoteca teniendo cero en el banco… creo que los números hablan por sí solos.

¿Y si los precios de la vivienda suben?

Aaaah, aquí se puede ver el miedo que nos han inculcado toda la vida. 

Sí, pueden subir, pero también pueden bajar (y sino que se lo digan a los que compraron en 2007). La diferencia es que mientras llegue el momento, yo tendré:

  • Liquidez para aprovechar oportunidades. Mi dinero estará disponible siempre que lo necesite.
  • Un colchón financiero por si vienen mal dadas.
  • Ingresos pasivos para ayudarme con los pagos.
  • Y lo más importante: opciones.

Pero aunque los precios suban los números también salen.

Imagina que los precios de la vivienda suben un 30% en 10 años (lo mismo que han subido los últimos 10 años, con un escenario de inflación desbordada que es raro que vuelva a ocurrir).

  • El precio de la vivienda en 10 años sería de 520.000€
  • Entrada para la casa (30%): 156.000€
  • Te quedan invertidos: 194.000€
  • Ingresos por dividendos (4% bruto): 7.760€/año = 646€/mes

Sigue siendo muy interesante:

  • La hipoteca con el nuevo precio sería de 1.750€
  • Recibes mensualmente 646€ al mes
  • Cote real hipoteca: 1.104€ al mes

Incluso en el peor escenario, además de haber tenido mucha más tranquilidad financiera durante todo este periodo, la hipoteca sigue siendo mucho más barata que si compras ahora.

La conclusión (para los que han llegado hasta aquí sin llamarme loco)

No digo que mi método sea perfecto ni que sirva para todo el mundo. Pero antes de hacer «lo que hace todo el mundo porque es lo que hay que hacer», párate a pensar:

¿Prefieres ser rico en ladrillos y pobre en liquidez, o tener un patrimonio diversificado, una casa y liquidez aunque tardes más tiempo?

Yo lo tengo claro. 

Y si mi método te parece una locura, perfecto, significa que voy por el buen camino. Porque como decía Miqui Puig: «Si todo el mundo va en una dirección, tú debes ir hacia la contraria».

No leemos la próxima semana.

Buena inversión

P.D.: Si mi casero está leyendo esto, tranquilo, seguiré pagando el alquiler puntualmente durante unos cuantos años más.