Las Barreras de salida son factores que impiden o dificultan el abandono de una industria por parte de una empresa. La existencia de estas barreras fuerza a las empresas a luchar por sobrevivir y, por tanto, seguir compitiendo en la industria, por lo que la intensidad de la competencia aumenta.

Son un importante aspecto a tener en cuenta a la hora de entrar a competir en el mismo, planteándose la empresa, marca o proyecto en cuestión las posibles dificultades o costes a encontrar si decidiera abandonarlo por alguna razón.

Al igual que las Barreras a la entrada, las barreras de salida son un concepto desarrollado por Michael Porter. Este tipo de barreras son importantes en sectores caracterizados por la necesidad de alta especialización de activos o grandes inversiones iniciales que agravan la salida del mercado.

Principales barreras de salida

Las principales barreras de salida en una industria son las siguientes:

  • Activos especializados: La salida de un mercado puede tener un alto nivel de complejidad debido a la propia naturaleza del mismo, especialmente si hablamos por ejemplo de entornos tecnológicos que suponen la posesión de importantes equipos que difícilmente puedan venderse a terceros tras la salida del sector. Además, dichos activos tienen poco valor fuera de la industria.
  • Costes fijos de salida: son aquellos costes que deben asumirse necesariamente al abandonar dicha industria, como pueden ser las altas indemnizaciones a los empleados o la liquidación de las existencias en tu almacén.
  • Restricciones sociales y gubernamentales: como pueden ser las presiones sociales que puedan ejercer algunos grupos de interés. Como ejemplo podemos citar a las huelgas y manifestaciones que puedan darse al cerrar la empresa o cambiar de industria. Respecto al aspecto político, la legislación o la presión política pueden ser una importante barrera de salida.

Una de las barreras de salida más importantes y comunes es como citábamos en los costes fijos los pagos por indemnización a empleados o proveedores propios de la finalización de un proyecto o negocio. Es muy frecuente que estas barreras y otras similares fuercen a las empresas, marcas o proyectos a continuar funcionando a pesar de sus malos resultados evitando su salida,

En definitiva, la posesión de activos difíciles de liquidar, la alta regulación en el ámbito laboral y sus correspondientes costes para las compañías o los compromisos personales y emocionales con socios o empleados son algunas de estas barreras, muy repetidas a lo largo de la historia empresarial. Por supuesto, también existen ocasiones en las que es el orgullo o el daño a la imagen los que evitan una salida aun siendo necesaria.